lunes, febrero 12, 2007

MIRAR POR MIRAR

La televisión del verano es una especie de omelet de programas viejos, intentos nuevos y repetidas ideas. Móviles desde Mar del Plata para captar algún escándalo, noticieros que hacen investigaciones que van desde lo atractivo hasta lo ridículo y los siempre presentes torneos de fútbol de verano, que no le interesan mas que los que lo organizan.

Dios solo sabe por que canal 13 estreno SON DE FIERRO en plena temporada estival para no llegar al raiting dejado por SOS MI VIDA y desgastar un producto que de haber arrancado en marzo o abril hubiese tenido mejor encendido.

Para contrarrestar Telefe volvió con GRAN HERMANO y para asegurar el escándalo esta emisión es conducida por Jorge Rial y tiene una transmisión de 24 horas en un canal del cable.

La formula sigue siendo la misma: x cantidad de chicos jóvenes, elegidos por su pasado y su características de personajes de culebron, confinados a “hacer nada en una” casa que los espía y les otorga pruebas a los fines de conseguir mas comida o algún lujo prohibido.

Rial solo aporta detalles relacionados con el mundo del espectáculo, quien de los participantes tuvo alguna relación con tal o cual famoso o cual de ellos participo en

Películas de Playboy y con ello se asegura de tener temas para desarrollar en su programa de la tarde y así seguir hablando de lo mismo durante días de lo mismo.

El morbo de ver reflejada la argucia humana, los sentimientos competitivos y la pereza crónica son buenos puntos de raiting, no por la calidad o la profundidad del producto sino por que todo espectador en algún punto revive la experiencia de aquellos que pasan junto a un accidente de autos y se detiene a mirar.

La seducción de mirar por mirar nos vuelve boyers de nuestras propias limitaciones como sociedad. Lo siento pero 28 puntos de raiting solo confirman que a las moscas les gusta.

jueves, febrero 08, 2007

ARGENTAINS

No voy a hablar de una de las mejores series de televisión de los últimos años, otra vez.
Solo les voy a comentar que uno de los ultimos episodios de DR. HOUSE, "One day, One Room" lo dirigió el excelente director de cine argentino y del mundo: Juan Jóse Campanella. preciso como siempre, enfocando en los sentimientos a tráves del lente. Un orgullo como siempre.
Directed by
Juan J. Campanella

lunes, enero 29, 2007

DIRT

Ostentación. Lujo. Amores pasajeros. Gays reprimidos. Actores fracasados. Actores exitosos. Adicciones. Negaciones. Esquizofrenia y muchas fotos paparazzi.

Estos son los contenidos de la última serie protagonizada y producida por Courteney Cox (Mónica, en FRIENDS). Lejos de la comedia liviana del sitcom, DIRT, es dura, directa con un lenguaje visual impecable que juega permanentemente con el ámbito de la grafica.

Cox es una editora eficiente y sin escrúpulos de dos revistas, una de espectáculos NOW y una de chismes DIRT. En ambas publica solo la verdad, cueste lo que cueste. Como logara convencer a un actor en descenso colaborar con todo lo que sepa a cambio de darle un espaldarazo a su carrera.

Las mejores fotos las logra Don, su mejor amigo desde la secundaria, cuyo talento es solamente equiparado con la esquizofrenia que padece. Los muertos se le aparecen, las palabras se materializan frente a él y se transforman en insectos.

DIRT, dice muchas cosas sobre el mundillo del espectáculo pero también dice muchas cosas sobre la ambición y el poder. Cox no teme ponerse en la piel de la mujer más despiadada del ambiente, que mantiene relaciones de una noche y que solo logra placar a través de su “inefable” aparato oculto en la mesa de luz.

Una imperdible producción que elige hablar sobre lo que todos prefieran mantener en secreto. Brillante y acida. Imperdible.

jueves, enero 25, 2007

LA VIDA Y TODO LO DEMAS

Un día 25 del año 1968 moría victima de un disparo de la policía Bonaerense: Mi tío Luís Saijo (15) y su amigo Carlos Alberto Rodríguez Montan (18). Como sigue ocurriendo hasta hoy, los culpables jamás fueron a la cárcel.

Los responsables de aquellas balas que entraron por la espalda de victimas inocentes fueron: Deis Rene Araujo (responsable del secuestro de Felipe Vallese), Luís Zochi y Juan Pedro Niz. No se si viven pero se que lo hicieron por mas tiempo que los chicos a los que le quitaron los días.

Y esta fecha siempre fue un estigma en mi familia pero la vida tiene una acción reparadora. Un día 25 de enero conocí a Walter y desde hace 11 años nos queremos, nos soportamos, nos peleamos, pero sobretodo, nos amamos. Este día tan lleno de recuerdos de muerte se volvió un día de sueños y proyectos.

Así pasan las cosas. La vida y la muerte como las caras de una moneda agitadas en el espacio para reparar lo que lastima. A mi familia le agradezco conservar la memoria de un hecho doloroso que nos sirve para de alguna forma no olvidar lo maravilloso de una persona que tenia toda la vida por delante como lo fue mi tío.

Gracias Wally, por estar siempre…Te amo…

10 años de impunidad


JUSTICIA

miércoles, enero 24, 2007

DIEZ AÑOS SIN SORIANO (Un Cuento como homenaje)

DOS ESCRITORES AUSENTES

El periodista pensó lo mucho que aquel lugar le recordaba al exilio. Con pocos amigos y muchos recuerdos. Rodeado de las pocas cosas que pudo preparar para el viaje; junto a la máquina de escribir, esclava incondicional de sus caprichos creativos, estaba la foto de su hijo, custodiada por el recuerdo cálido de los ojos de su esposa y la compañía melancólica del gato siamés que dejó en Buenos Aires.

Pero no, aquel lugar jamás se parecería al exilio. Del exilio siempre se vuelve, acabados los mediocres gobiernos dotados de habilidades persecutorias, o las persecuciones propias, uno siempre volvía. De aquel lugar no. Apretó los puños y como un impulso inherente, quiso prender un cigarrillo mientras recordaba a su hijo. Su sonrisa, sus abrazos, la primera camiseta de San Lorenzo. De su esposa los recuerdos le arribaban como sensaciones, distintos tonos de calor, los labios en un beso, las manos durante el amor y la mañana después del amor.

Con cada recuerdo la melancolía le vaciaba el alma. Pero lo reconfortó lo que varias veces le habían dicho: aquel lugar, pese a su maldita distancia con Buenos Aires, tenía la facultad inédita de hacer volar el tiempo. Le contaron que los días parecían horas, los meses días y los años meses. Al principio fue escéptico pero luego lo experimentó. Y comprendió que todas las conferencias que daba Einstein acerca del peculiar fenómeno estaban plenamente justificadas.

Mientras observaba la fina lluvia que comenzaba a caer, confiado que el tiempo más temprano que tarde le devolvería a su familia, escuchó un leve golpe en la ventana. Sonrió al reconocer el contorno de las orejas de uno de sus gatos. Seguramente hambriento luego de una noche de placeres inconfesables. Corrió los cristales y el felino entró contoneándose, haciendo las exigencias de siempre; leche para el hambre y caricias para el cuerpo. Mientras la oscuridad de la tormenta se apoderaba de la tarde, el gato comía displicente y al ritual sumaban los otros inquilinos gatunos que habitaban la casa. Aquellos del pasado, de los que casi no recordaba ni travesuras ni nombres.

Con los ojos perdidos entre la fastuosidad del lugar mirado a través de la ventana semi empañada, sonaron en su cabeza los versos de Borges: “ Y la ciudad, ahora, es como un plano/ De mis humillaciones y fracasos/ Desde esa puerta he visto los ocasos.../ Aquí mi sombra en la no menos vana/ Sombra final se perderá, ligera./ No nos une el amor sino el espanto/ Será por eso que la quiero tanto.”

La voracidad de los gatos llegaba a su fin cuando la llovizna se hizo temporal. Espío la casa vecina. Los dos viejos sentados en el porche estaban discutiendo como siempre. Esta ves por una flor en un partido de truco.

- Pocho usted es un viejo zorro.

Decía uno consternado ante una fatal flor que le ganaba el partido. .

- Es suerte, Chino. La próxima sepa mentir mejor.

Le replicaba el otro un pícaro.

El periodista los espiaba cada vez con menos sorpresa. El tiempo le hizo ver las cosas más increíbles con la cotidianeidad más común. Al distraer la vista de las discusiones vecinas vio entre la copiosa tormenta la figura de un hombre que transitaba apresuradamente el camino, en dirección a su casa. El hombre cubierto con un impermeable negro, de las orejas a los pies, palmeó con fuerza frente a la puerta.

- Diga.- Dijo el periodista, asomándose a la puerta a la que rara vez cerraba con llave.

- Buenas tardes, señor- dijo el hombre mostrando una prominente dentadura que parecía robada al baluarte actoral del caballo Mister Ed- le piden del diario que vaya a esta dirección.- Y le extendió un papel doblado en cuatro, con la caligrafía inconfundible del editor.

- Gracias. Dígale que voy para allá.- Dijo el periodista mientras cerraba la puerta.

Lo escueto de la misiva le pareció gracioso pero Rodolfo era así no le agradaba dar demasiados detalles de nada. Trajo esa costumbre de su paso por la Argentina de los años de plomo y las treinta mil operaciones masacres que azotaron su suelo. El terror lo había vuelto desconfiado

Guardo el papel en un bolsillo mientras invitaba al resto de los gatos a entrar y con prisa se puso el impermeable y a la manera de los detectives de Chandler se calzó un sombrero ladeado.

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La casa que correspondía a la dirección del papel era igual a las demás de acuerdo con las reglas del lugar. Estaba rodeada de una faja blanca sin inscripción y un cordón de seis guardias custodiaba la entrada. Entre la curiosidad y la rutina, sacó el carnet del diario y lo exhibió ante uno de los guardias que sonrió nostálgico reprimiendo un “Leí todo lo que escribió “ y lo dejó pasar como quien deja pasar el último tren a la casa de la novia.

En el interior no había un solo lugar vacío. Cúmulos de libros apilados en desorden desbordaban los rincones y parecían trincheras literarias que el propietario había diseñado estratégicamente. Debajo del escritorio, sobre la heladera, de todos los ángulos asomaban los lomos de las obras mas importantes de la historia; “La Iliada “, “Ulises “ , Hojas de hierba “ y tantos otros. El periodista se sentía perdido en el paraíso, con una infinidad de placeres al alcance de la mano.

Un hombre extremadamente pálido, de ojos hundidos y rasgos duros, miraba consternado a su alrededor, y daba órdenes a un grupo de personas que se movilizaban como hormigas obreras en una torta azucarada.

- Disculpe - Dijo el reportero acercándose al hombre pálido mientras exhibía su carnet- soy del diario... El hombre pálido lo miro con desdén y deslizó un “No tengo nada que decir

- Pero...al menos, dígame de quien es la casa?.- Replicó el periodista.

- Esperaba más de usted debería estar mejor informado.- El cronista lo miraba perplejo. El blanquecino oficial se miro las uñas al hablar.

- Borges un escritor y Argentino como usted.- Dijo sin ocultar el tono burlón.

El periodista sintió que el corazón se le congelaba en el pecho, volvió sobre los versos que recordó aquella mañana, y su mente comenzó a hacerse las mismas preguntas que atravesaban la cabeza del hombre pálido que no pensaba decir nada y sin más decidió salir de la casa a tomar aire. Cruzó el umbral y la lluvia era un diluvio. El oficial que había reprimido el saludo juntó valor y lo tomó del brazo, rompiendo el trance de sus pensamientos.

- Leí...todos s...sus...todo lo que escribió...me gustó mucho todo.- Dijo el joven y bajó la mirada con una mezcla de vergüenza y nostalgia.

- Gra...Gracias.- Dijo sorprendido el periodista, entrecerrando los ojos, y acercándose para fijar la vista, miró con dificultad el cartel de identificación que exhibía, prendido al saco - Juan - preguntó el reportero - sabes qué le pasó a Borges?.- El joven se quedó de una pieza y pensó unos incómodos segundos antes de contestar.

- En realidad...no…No se sabe que le pasó…es que...desapareció esta mañana- dijo el joven a modo de confidencia y acercándose aseguró- y usted sabe que nadie desaparece en este lugar.

Al periodista lo recorrió un escalofrío y volvió a entrar en la casa dejando un afectuoso “gracias de modo reflejo al joven oficial.

- Usted no se resigna?.- Espetó el hombre pálido al ver que volvía a entrar. Sumido en una espiral de pensamientos solo atinó a contestar un seco “no“.

La divina comedia“, “El banquete“, Arlt, Sófocles, Carriego, Sartre, Tolstoi, Sarmiento, Lugones. El periodista recorrió los lomos de los libros con el interés de un especialista, y con una confianza desmedida en sus dotes detectivescas, adquiridas quien sabe cómo, esperaba ver algo que el pálido y sus hormigas no hubiesen visto. Aún no sabía bien por qué miraba los libros, tal vez porque mientras lo hacía su cabeza se dedicaba a tejer conjeturas.

- Cierren la puerta del patio...nos congelamos.- Ordenó el hombre blanco y al instante uno de sus súbditos sin rostro cerró la puerta.

El cronista desvió la mirada. El día había amanecido frío y lluvioso, "¿Por que dejaría abierta la puerta que daba frente al escritorio?", pensó el reportero. Se acercó al sillón que asomaba detrás del escritorio y notó que se encontraba corrido.

-Veo que lo subestimé, es ese el último lugar donde estuvo y sí, salió por la puerta del jardín.- Dijo el pálido.

El periodista se acercó a la puerta que comunicaba la sala con el modesto jardín. También

estaba flanqueada por una pila de libros que le llegaba a la rodilla. Leyó los lomos sin demasiada atención pero uno... Era raro. Era el primero en la endeble torre. Era una Biblia de anticuario que seguro guardaba dentro ilustraciones idílicas del Jesús del amor y terroríficos dibujos de la ira de Dios en el Apocalipsis.

Nunca nadie le había parecido tan poco atraído por las creencias religiosas como Borges. Abrió la Biblia con curiosidad y descubrió, perdidas entre milagros y parábolas, anotaciones en papeles que tenían fechas recientes. No conocía su letra pero podía apostar que era la de Borges.

Nunca había robado más que unos caramelos cuando era chico o algunas flores de jardines vecinos para la novia de la adolescencia. Pero fue reflejo: Escondió entre los pliegues del impermeable la historia del pueblo hebreo-cristiano. Sin palabras y con el corazón palpitando con fuerza salió de la casa en dirección a la suya. No miró al hombre pálido ni las a hormigas, saludó al pasar a Juan en la puerta y se interno en la lluvia para no volver.

Caminaba presuroso tropezando con cosas inexistentes. Pese a todo aquel lugar no había hecho desaparecer el instinto de la primicia y la curiosidad del periodista. El ardor de vergüenza y el temor se le agolpaba en las sienes. Pocas veces se dio vuelta durante el trayecto y al hacerlo miraba con el rabillo de los ojos y no dejaba de apretar la Biblia entre los pliegues del impermeable.

“El Che” lo saludo desde su ventana y lo invito con un ron. Levanto apenas la mano y dejo la copa para otra tarde. A lo lejos la figura solitaria de Stan Laurel le dio ganas de detener la marcha y poder darle una palmada de aliento ante su inevitable tristeza. Pero no podía hacerlo. Pasó raudo frente a la casa de los vecinos y a lo lejos escuchó cómo “el Pocho” y “el Chino” discutían acerca de las propiedades del ajo y luego reían enfervorizados al recordar ciertos alientos políticos de la Argentina que conocieron.

Ansioso por armar el rompecabezas epistolar que llevaba entre los pliegues del impermeable llegó a la casa y cerró la puerta tras de sí. Apoyándose contra el picaporte por primera vez le echo llave. Los gatos apostados en cualquier rincón se aventuraron a escapar del agua de lluvia contenida en el su ropa. Tiritando de frío dejó la Biblia junto a la maquina de escribir. Los gatos volvieron a pedir comida y como otras tantas veces no los complació.

Dispersó las cartas sobre la mesa como los reyes de un solitario y comenzó una lectura lenta y detallada de cada una. En ellas Borges se debatía entre la nostalgia por la vida que había dejado y la fascinación por el laberinto físico de aquel lugar.

"...aquí arriban a mí personas que ya había olvidado y recuerdos que no recuerdo, como prodigios espectaculares de una magia milenaria. Desprovistos de tacto y educación se sientan en mi mesa amigos y enemigos, conocidos y desconocidos, haciendo de este lugar una pesadilla o un sueño que a veces creo me acontece en alguna noche de París o Buenos Aires, y de la que espero despertar convencido de la naturaleza onírica de este país que todavía no me convence de su existencia.”

"...entre las páginas de este libro, que compré en esos momentos en que el hombre se ve la a través del ojo inquisitivo de la duda, encontré los muros de este universo y preso de mi vicio hacia los acertijos, me sumergí en la resolución de este...

Quiso el destino que las gotas de lluvia chorreando del sombrero cayeran sobre las hojas. Por un segundo recordó que alguien le había dicho que en aquel lugar nada pasaba por casualidad. La tinta se empezó a diluir en segundos y el periodista levanto el papel para sacudirlo mientras se maldecía por el descuido arrojando al otro lado de la habitación el capote perverso. Trato de continuar la lectura pero una parte fundamental, que parecía ser un cálculo había quedado arruinado para siempre.

…hallé la salida. Me iré como vine y volveré de donde vine. Para percibirlo todo, recordar aquello que vea. Sintetizarlo escribir con ello miles de cuentos o ensayos pero seré obligado eternamente a compartirlo con el Hacedor. Podré estar en cualquier ciudad del mundo, de aquellas de las que me fui, de las otras a las que no quise volver y a las que anhelo como un niño. Pero solo seré nada. Seré prisionero del tiempo. Un fantasma de puro olvido“.

El periodista sintió un frío repentino en la espalda y maldijo a la lluvia por borrar el secreto de la fuga. Pero recordó las palabras de Borges en las cuales enfrentaba la idea de vagar por donde sea convertido en fantasma. En olvido. En ser para sí mismo y para el Hacedor. El Hacedor era el dueño de aquel lugar, de los días de sol y los días de lluvia. El Hacedor era el universo.

Guardó las cartas en un cajón como si fueran un tesoro y con un dejo de nostalgia y complicidad comenzó a escribir el artículo para el diario.

"...del Borges de los libros no se sabía casi nada. Aquello que sintió, lo que creyó religiosa y políticamente lo fue ocultando tras el inefable humor inglés que lo caracterizó. Del Borges de este lugar, no se sabe más que su ausencia. De aquí, de donde nadie se va y nadie se escapa él se fue. Como tuvo que hacerlo de Bs. As. Pero a lo mejor está en alguna esquina de Uqbar, hablando con el otro Borges, recostado en el Aleph, contando las mejores Ficciones mientras hace girar en sus dedos el zair inolvidable. Porque él jamás será olvido “.

Comenzaba a caer la noche prendió un cigarro de los que le invitaba “el Che”, esos que ya no le hacían mal y sintió el peso de la nostalgia como el sopor de un sueño. Se apoyo en el escritorio y en medio de la niebla del tabaco cerro un pacto de silencio y soledad con el Borges ausente. Firmo el artículo con su nombre: Osvaldo Soriano.

miércoles, enero 17, 2007

CON LA CABEZA OCUPADA

Estoy medio colgada con el blog. La verdad es que retome viejas cosas, yo que no vuelvo sobre nada!. Eso es un avance. Una es una idea sobre una tira y la otra es una idea sobre escribir un libro sobre series de tv que hicieron historia (así utilizaría algo del tiempo invertido en tantos años de ver tele).

¿Estaría bueno publicar capítulos del libro en el blog?

Tengo que pensar en eso…

Al "negro" la derecha le dijo basta

"Finalmente la mano derecha claudico, ya no responde como antaño...Me veo en la necesidad de recurrir alguno de los excelentes dibujantes y amigos para que me asistan...Nadie mejor para graficar mis ideas que el Negro Christ...dibuja mucho mejor que yo...me voy a lucir"

Maestro, su cabeza siempre se va a lucir, dibuje o no, siempre tendremos sus palabras. Además le dio la posta a otro "negro", que más podemos pedir.

lunes, enero 08, 2007

TEMPORADA DE PATOS

Francamente sin MONTECRISTO cada noche la baja en mi nivel de sangre de ficción esta baja. Pero dios bendiga a la TV por cable y a Internet, que nos permite tener un refrescante viento de novedades para esta temporada de calor y sequía. Como no creo “ser de Fierro” voy a hacerles unas pequeñas recomendaciones para pasar la temporada…

HOUSE MD
Hable ya muchas veces de esta serie, hasta el cansancio. Pero acá va: Este medico con dolor
crónico, presuntamente adicto es el Sherlock Holmes de la medicina. Al cual le importa más la enfermedad que el paciente, al menos eso intenta demostrar. Cuenta con un equipo de diagnostico al cual manipula y obliga a pensar escribiendo los síntomas en una pizarra como si les diera clase. Solo tiene un mejor amigo que siempre esta soportando su humor acido y su desprecio y su jefa, con la cual probablemente “tuvo un pasado”, es la persona que lo mantiene a raya a pesar de sus continuas insinuaciones y berrinches. (Foto House y Cuddy, su jefa).

BONES
Una antropóloga forense trabaja junto a un, poco convencional agente del FBI resolviendo casos en los que solo se presentan huesos como pistas. Muchos dirán, es his
toria conocida, algo así como X-Files científico, pero hay variantes. Esta serie esta basada en la vida y obra de Kathy Reichs, antropóloga y autora. El plus es el humor de los personajes, Brennan como científica no tiene roce ni experiencias que no sean las de su trabajo, su compañero Seely es todo lo contrario, conoce a la gente con solo verla y siempre esta al borde de matarla por no tener televisión ni vida social.
Hay memorables diálogos sobre la existencia de Dios, e amor y la reproducción. Los personajes secundarios no se quedan atrás, pueden ser cómicos y patéticos a veces al mismo tiempo.

HEROES
A estrenarse en marzo. Una serie inteligente que plantea un nuevo salto en la evolución del hombre demostrado en extraordinarios poderes. Volar, escuchar los pensamientos, manejar el tiempo, pintar el futuro, repara cosas, sanar instantáneamente, aprender rápido son p
arte de los poderes de estos Héroes modernos que padecen vidas complicadas. Con una estética nueva, sin títulos, con continuidad como un comió esta serie no tiene rostros muy conocidos pero así son los héroes o no?.

VANISHED
Interesante propuesta de Fox. A un negociador del FBI que arrastra la culpa de no haber podido salvar a un nene,
le encargan el delicado caso de la desaparición de la esposa de un senador. Una puesta en escena impecable, un policial con demasiadas pistas y callejones sin salida. Los dos primeros capítulos sacan el aliento. Altamente recomendable pero con una inefable continuidad.

THE SIMPSONS
Donde lo den a la hora que lo den, en el canal que lo den. Siempre habrá un chiste o una situación que nos haga reír. Es lejos la comedia más larga y exitosa de la historia. Genial por donde se la vea.


THE NEW ADVENTURES OF OLD CHRISTINE
Julia Louis-Dreyfus la actriz de Sainfield, en un rol protagónico. Una dueña de un gimnasio que acarrear un matrimonio, un hijo demasiado inteligente y un hermano medio freak. Un estilo de comedia como “Yo amo a Lucy” con la dinámica moderna. Chritine es maniática y con pocos escrúpulos, esta en busca de pareja pero también se hace tiempo para retomar viejos hábitos como ir a la iglesia. Claro que un restaurant se topara en su camino y saldrá de la homilía sin ningún remordimiento.

THE KING OF QUEENS

Un Homero de carne y hueso. Dough es un empleado de repartos de correo, que como desaforadamente, es machista y mantiene peleas constantes con su mujer Carrie, que no es mucho mejor que él, es cínica, mal pensada y siempre esta a la defensiva. Aun así son el uno para el otro y se aman locamente. Con ellos convive el padre de Carrie un maniático y excéntrico anciano que por momentos parece tener conductas de chico caprichoso y que siempre enfurece a Dugh. Excelentemente actuado y el hallazgo de ver al padre de Ben Stiller, que es un comediante de primera.

MEDIUM
La propuesta más interesante desde hace un par de años en el cable, se pudo ver un poco por canal 9 los fines de semana
Allison es una mujer que tiene extraños sueños que tiene que ver con crímenes presentes, pasados y futuros. El fiscal de su ciudad la contrata como asesora y debe llevar a cabo las investigaciones a través de las interpretaciones de los sueños de Allison. A la vez la protagonista tiene todo tipo de problemas que son del orden domestico, sus hijas crecen, compiten entre si y descubren, poco a poco, lo “parecidas” que son a su madre. Su marido un inteligente profesor de física es quien mas alienta su don y la ayuda a interpretar los complejos mensajes de las victimas y los victimarios.
Patricia Arquette es magnifica.

domingo, enero 07, 2007

DIOSES Y DEMONIOS



La muerte no es un castigo. Y por mucho que se implemente y se justifique no representa una herramienta de justicia.

Saddam Hussein llego al poder a través del partido Bazz, en 1974. Durante la década del ochenta (1980/88) se embarco en una guerra en contra de IRAN, apoyado por las multinacionales petroleras, Estados Unidos, Francia y La Unión Soviética

Pero su ambición choco contra los intereses americanos cuando invadió Kuwait en el 90´, con intenciones de tomar el control del puerto petrolero de dicha ciudad.

A partir de entonces se volvió el fantasma de la administración de George Bush y de aliado paso repentinamente a ser uno de “los más buscados”.

La obsesión de a familia Bush por el poder del líder árabe los llevaron a inventar las pruebas que ligaban a IRAK con los atentados a las torres gemelas, el asilo a ALQUEDA y la supuesta manufactura de armas nucleares.

La población iraquí muerta desde la ocupación americana supera a los muertos en el brutal atentado de las torres gemelas. La muerte entonces es una carrera para ver quien llega más lejos, quien se esgrime más poderoso y más divino. Quien es dios en esta historia por supuesto siempre tratando de encontrar un demonio acorde a sus intereses.

viernes, diciembre 29, 2006

Apostar a una historia


* Por Nora Mazziotti (especialista Latinoamericana en Telenovelas). Profesora y admirada amiga.





Voy a hablar de algunos personajes que, sin ser los protagónicos, brillaron en Montecristo con luz propia. Uno es Lola, insuperable composición de Mónica Scapparone. Que empezó como una tilinga, calculadora, desconfiada, y terminó como un personaje inolvidable que desbordaba alegría, con ternura, tolerancia, sabiduría. Otro es Alberto Lombardo. Oscar Ferreiro acertó al componer un villano sin fisuras, que se movía cómodo tanto en los universos del bien como del mal. Y con ese acento criollo, con esos “che” con que expresaba su fastidio generalizado. Y Lisandro, otro trabajo maravilloso de quien es en este momento el mejor actor argentino, Roberto Carnaghi, inolvidable por sus torpezas, su desprecio por la vida ajena, y que también mostró a un niño que tuvo sueños, y que podría haber tenido otra vida. Y Leticia, María Oneto, que lloró como nadie, que podía entrar y salir de la cordura, sin abandonar nunca la sensatez ni el delirio. Y Luis Machín, con un Rocamora sutil, amable, parlanchín, ridículo, pero siempre exacto. Hay otros, cada uno con una historia, un conflicto, algo para contar. Es raro en televisión. ¿Por qué hubo tan buenos personajes? Porque hubo historia. Porque hubo autores –Adriana Lorenzón y Marcelo Camaño– que tuvieron ganas y talento para crear, para pensar, para dar aire al relato, para hacer que cada actor se luciera. ¿Aprenderán los responsables de la industria que hay que dejar contar a los que saben, que sin una buena historia no hay figura, no hay cambio de horario, no hay publicidad que te salve, no hay nada?

jueves, diciembre 28, 2006

UN FINAL HISTORICO









Uno esta acostumbrado a escucharse a si mismo mientras ve televisión, a repetir sus ideas, a comentarlas quizás con el que tiene al lado o expresarlas en algún blog a la mañana siguiente. Pero ser espectador junto a siete mil personas es una experiencia inolvidable.
Montecristo fue la ficción del año, por muchas razones que van desde el estilo de narración visual hasta el nivel de compromiso de la historia con “la historia”. Decir la verdad a costa de muchas reprimendas de los sectores denunciados, que esta vez no pudieron sembrar sus absurdas dudas sobre la verdad genocida.
A veces la verdad se da el lujo de tomar revancha en las valientes palabras de autores que no temen hacer hablar a personajes y a actores que no temen corromperse con la venganza y la envidia. Las tragedias nos calan profundo en el alma y ese pérfido parecido con nuestras vidas las hace carne en nuestros corazones.
Montecristo no bailó por nada, siguió sus propios designios y fue fiel a una audiencia que lloró, gritó y rió como hacía mucho nada podía hacerlo. Nos generó polémicas, nos volvió oráculos y profetas de finales insospechados. Nos compró, con buenos recursos, la inocencia del televidente. Fuimos maleables a sus entuertos, enredos y complejidades pero siempre tuvo la virtud de sorprendernos con las palabras.
No existe forma de explicar que se sentía al ver, junto a Estela Carlotto, el momento en que las hermanas sepultaban los restos de sus padres. Ninguna ficción en TV tomó tanto partido ni se animó a tanto. Es cierto que tendremos nuestros reparos, que el vivo fue desprolijo y que no pudo nombrar a tantos, pero cortada la trasmisión oficial había un ambiente de fiesta sin lágrimas por que el pasado había vuelto a contar su versión “desaparecida” de la historia. Por que gente de todas las edades se paró sobre sus butacas a cantar y a bailar por que la felicidad de la libertad de expresión no tiene precio. Camaño, Lorenzon, gracias por el fuego de las palabras y la valentía de la acción.

miércoles, diciembre 13, 2006

NORITA



Era swinger. Tenía muchos amantes. Pobres los hijos. Mandaba mensajes eróticos desde su celular. Esta en boca de Todo Río Cuarto. Seguro que la mato un taxi boy. En los countrys pasan cosas raras.

Nora Dalmasso en un abrir y cerrar de cámaras se convirtió en un sórdido personaje de una ficción montada por los noticieros y los programas de análisis. Poco importa quien era antes de la tragedia, su vida es un abanico de especulación, habladurías e invenciones dignas de un culebron de la tarde.
Detrás de la vorágine de escenarios se oculta el patético mensaje de trasladarle la culpa a la victima y, en este caso en particular, dejar entrever que podría haberlo merecido por vivir de forma “libertina”. De nada importa el móvil o el estrangulamiento que revela una conducta perversa y pasional, que en casos como en el del famoso Estrangulador de Boston, no necesariamente debe tener relación con las victima.
El discurso, supuestamente informativo de neto corte machista permite que los televidentes olviden el horror del crimen. El homicidio pasó a ser un detalle menor, nos seduce mirar detrás de las puertas cerradas para incentivar el morbo y nos volvemos expertos en ADN y querellas.
Seguimos siendo el país del “Algo habrán hecho” reformulados por la década menemista, en donde los muertos solo importan si son de clase media alta por que de lo contrario pertenecen solo a las estadísticas que nos horrorizan a fin de año. Pero tampoco nos alcanzan los retratos de vida de quien es asesinado, los detalles de la causa judicial o los resultados forenses, deglutimos a las victimas y las convertimos en “casos” haciéndoles perder su característica humana. Volviéndolos tristemente en personajes de una realidad ficcionada por editoriales e informes.

martes, diciembre 12, 2006

Pinochet se escapo al infierno



Se escapo de la justicia de los hombres
Se escapo de los honores de presidente, que no le correspondían
Se escapo de la historia dejando a la mitad de un pueblo llorando y a la mitad festejando
La muerte lo equiparo con aquellos que masacro en las calles y los estadios
La muerte lo equiparo con Allende con la diferencia de tener las manos sucias de sangre
La muerte lo debe haber depositado en el pasillo de las conciencias para que viera los rostros acusadores de la culpa y así podernos sentir amparados en la justicia divina
Augusto Pinochet fue velado en el regimiento Gral. O´Higgins, quien junto a San Martín y bolívar querían una américa justa y libre.
El horror de su caravana de muerte tuvo 17 años de poder y ninguna condena.
Solo queda esperar que su fantasma se desvanezca para liberar a Chile de la antinomia y la violencia.

miércoles, diciembre 06, 2006

EXPERIMENTOS CON PASADO




“El problema de los niños desaparecidos por
razones políticas es de tal gravedad que afecta
a la conciencia universal y debe ser resuelto
en su totalidad, y de tal manera,
que nunca mas serepita en nuestro país, ni en el mundo”
Niños desaparecidos. Jóvenes Encontrados, editorial Temas, 1999.

A poco de conocer cual es el verdadero negocio de Alberto Lombarda en la telenovela Montecristo, los indicios parecen confirmar que el misterio ocualta la búsqueda incesante de la perfección humana: La eugenesia (del griego, “bien nacido” o “buena reproducción). Esta filosofía social defiende la mejora de los rasgos hereditarios mediante la “reproducción selectiva” o la “manipulación genética”, entre otros métodos.
La naturaleza parece reafirmarse dentro de la eugenesia puesto que desde el útero los seres luchan por vivir y durante los complejos procesos de desarrollo de las distintas especies siempre suelen sobrevivir los más aptos.
Pero estos mismos postulados, tendientes a mejorar las razas, aliviar el sufrimiento y erradicar enfermedades se vieron teñidos, a lo largo de la historia, del germen nefasto de la discriminación. Llegando a su punto más álgido a través del científico alemán, Ernst Rüdin, a quien se le atribuye el ser el ideólogo de la “limpieza racial” del Holocausto.
Las manos ejecutoras de la atrocidad que busca la perfección, como las de Joseph Menguele, esgrimían ridículos postulados tratando de definir en que punto la sangre judía permanecía en las siguientes generaciones, para poder aniquilarla a tiempo.
Esa “perfección” a medida de los que ostentan poderes dictatoriales los argentinos padecimos la amputación de una generación con el único fin de terminar con el incansable fantasma de la subversión y el comunismo.
Hubo experimentos tan monstruosos como los de Menguele y son aquellos que apuntan a cercenar la identidad de recién nacidos y llevarlos a crecer, en la mayoría de los casos, en hogares cuya posición política era la de los apropiadores muchas veces asesinos de sus padres.
Esa apropiación de identidad y destino contribuye al secreto placer de los secuestradores de poder dar un hogar “derecho y humano” a los niños que nacían en el cautiverio de los centros de exterminio.
Una especie de eugenesia tercermundista que no fue capaz de prever las consecuencias de la búsqueda permanente de “Abuelas de Plaza de Mayo” que paso a paso construyeron archivos, recogieron testimonios de parientes y amigos de los padres desaparecidos y hasta el día de hoy llevan recuperados 85 nietos.
Esta eugenesia “de cuarta” buscaba lo mismo que los perversos nazis, extirpar lo que consideraban un mal palpable, una rebelión desechable, una vida despreciable.
Ese negocio despreciable del personaje de Alberto Lombardo es parte de ese engranaje de crimen y robo, de odio y aversión. El enfoque perfecto que une la perfección con la aberración forma parte de la trama principal de esta telenovela que cada noche atrapa a miles de televidentes.
El éxito no es el escándalo, no son las escenas de sexo, el éxito real es contar la verdad. El poder, después de treinta años, poner en vigencia la llaga más grande de la Argentina, sin temer represalias o amenazas. Aquellos secuestradores, aquellos médicos colaboracionistas, y esos pérfidos apropiadores, están cada noche en la pantalla como la culpa en sus conciencias.

domingo, diciembre 03, 2006

De concursos y fanatismo...



Todos tenemos nuestras pequeñas obsesiones y manías. En particular las mías pasan por la televisión, cada nuevo programa, cada nueva serie merece ser visto al menos una vez. Y si me gusta me vuelvo una fanática de remera y vincha. Una de esas series ha sido, DR. HOUSE, la cual he recomendado mucho en mi blog y la que vuelvo a recomendar. Es uno de los mejores ejemplos de una nueva categoría de ficción llamada DRAMEDY (mezcla de drama y comedia). Esta historia de un medico adicto, sin escrúpulos al cual le interesan mas los complejos procesos de las enfermedades que los pacientes, es una de las mas inteligentes producciones de los últimos tiempos.
Como ocurre con todo programa exitoso de la tv americana comienzan a circular en internet miles de historias escritas por los fanáticos, llamados fanfic. Es un fenómeno muy revelador, el ver las posturas de supuestos guionistas que escriben episodios virtuales, crean diálogos apegados a los perfiles de los personajes y juegan con sus propias ideas sobre el argumento.
Y...si de escribir se trata a mi me encanta y me encanta pensar tramas acordes a las preferencias que tengo en ese momento. En el titulo figura concurso y de eso se trata esta entrada, para todos los que son fanáticos de HOUSE acá hay links para bajar historias sobre House y su relación con esa jefa que le pone trabas, que lo obliga a hacer horas en la clínica medica y de la que, a mi entender, esta enamorado.


Ella
Escudo
Confesiones de los viernes
Investigaciones privadas
Venganza

jueves, noviembre 23, 2006

LA SOMBRA INVASORA




Reconocí, con estupor y tristeza, el cadáver del profesor. Su cuerpo se tendía débil sobre la cama, sus ojos conservaban, en el apagado reflejo, una terrible expresión de horror. Entre sus manos oprimía furiosamente un viejo cuaderno con tapas de piel.

José Doyle me había considerado una buena discípula. Con el correr del tiempo nuestra relación había rebasado los niveles de una amistad común y nos adoptamos mutuamente; fui para él la hija que no tuvo y el fue para mi el padre que perdí.

Esa mañana la policía había acudido a mi, para solicitarme reconocer el cuerpo del profesor. Aparentemente había fallecido a causa de un paro respiratorio, en el cuarto húmedo de una mugrosa pensión en la Boca.

Estuve sola en el cementerio. Aquellos amigos que habían aplaudido los logros académicos y que habían compartido las delicias de la fama, ahora brillaban por su ausencia.

Volví a la pensión para llevarme los papeles y libros que el profesor guardaba como un tesoro. La casera había sido muy clara, “ Tiene toda la tarde para juntar las cosas o las mando a quemar “, dijo.

Cada libro representaba un recuerdo, cada papel una anecdota. Parecía mentira que una vida entera entrase en el contenido de una caja de cartón. En medio de una pila de papeles apareció el viejo cuaderno de tapas de piel que había visto preso en las manos muertas del profesor. Lo abrí y mi atención se perdió en imaginativos cuentos y ensayos, escritos de puño y letra por mi tutor.

Había una narración al final que terminaba abruptamente, como si ella hubiese sido un último legado. Comencé a leerla desde el principio:

“ La noche se extinguió en los relojes con precisa puntualidad. Una vez más intenté rehuir la oscuridad, con el brillo engañoso de las velas, y procure conjurar el sueño en mil y un formas pero el cansancio no llego.

Resignado apague las luces y me acosté con la mecánica ceremoña de aquellos soldados que velaban la seguridad de los fuertes antiguos. Como ellos, aguardé la llegada del invasor.

Esta allí es una amenaza muda y súbita.

Cierro los ojos esperando que desaparezca que se desvanezca con la misma naturalidad con la que s e materializa pero no lo hace.

Permanece férreo, respirando al compás de la brisa. Sus ojos inexistentes, me escudriñaban como un párroco en la confesión, acosan mi sueño como una amante celosa. Lo odio y al hacerlo se expande en su negrura, colma lentamente la pared de venas oscuras por las cuales corre la sangre de mis miedos.

Trato de volver mi mente a la razón, que rige mi vida. Me explico, intento convencerme, en silencio que solo se trata de una sombra deforme. Que solo es el reflejo simple de un objeto concreto, tal vez un árbol o un edificio. Pero su forma continua moviéndose hacia mi con la naturaleza que solo poseen los monstruos.
Como un conjuro macabro, el inesperado invasor pretende alcanzarme con sus palabras engañadas de viento intenta convencerme de que lo escuche pero sé que, indefectiblemente, él ha venido a guiarme a la muerte. No puedo acallar su voz, recito con fuerza poemas de Neruda de los que no recuerdo el nombre, pero aún lo escucho.

Abro los ojos y decido enfrentar a mi enemigo. Aparecen de la negrura dos enormes ojos y una mueca fría de felicidad, malsana, se materializa en el espacio de su cuerpo. Pronuncia mi nombre con potestad. Sé que reclama mi alma al mismo tiempo que presiona y ahoga mis pulmones...”


Cerré el cuaderno con miedo y tristeza. Sin darme cuenta las horas de la tarde se habían esfumado en el transcurso del relato y las sombras de la noche habían tomado por asalto el pequeño cuarto. Mis ojos se empaparon en lagrimas al pensar que el profesor había experimentado una súbita psicosis. Entonces desde las sombras alguien pronunció mi nombre. Volví la vista y sobre la pared una forma se extendía perseguidora e inquisitiva.

Tomé la caja y salí del cuarto lo mas rápido que pude. La distancia que me separaba de la puerta, que antes me había parecido de no mas de una pulgada se transformó en un interminable corredor de oscuridad y de terror.

Mi nombre una y otra vez, acechante como la muerte, se propagaba en mis oídos como una infatigable letanía.

Finalmente di con la puerta y la abrí. La luz del pasillo inundo la habitación, con la misma fuerza con la que la que un vendaval azota el campo en verano.

lunes, noviembre 13, 2006

Olor a lluvia del Serengueti



(Un recuerdo de la infancia)

El miedo conjura extrañas trabas en la memoria. El tiempo transcurre sin que podamos traspasar los complejos sentimientos que reprimen la verdad e inevitablemente, en un sueño, en una tarde de lluvia o en una madrugada de insomnio el terror reaparece entre las sombras para no consentir el olvido.
El primer recuerdo que me llega de la casa es ese interminable jardín que tenía en el frente y cuya naturaleza voraz abarcaba las paredes con enredaderas minuciosas. Allí entre los rosales y glorietas, había vivido el abuelo hasta nuestra sorpresiva llegada una calurosa noche de septiembre.
La humedad y el claustrofóbico calor contrastaban con los continuos temblores de mi padre. Por alguna razón pensé entonces en mi madre. De ella me sobresalta el recuerdo de sus manos al despertarme y su sonrisa amplia que veo cada día en la imagen del espejo como un rasgo o una huella innegable de la genética.
A Silvia, así se llamaba mi mamá, se la llevaron a la salida de una fábrica en Córdoba y esa tarde, y todas las tardes me privaron de tomar la leche con ella y hablar de la escuela.
Encerrados en el estudio Papá y el abuelo discutieron por horas. Se reprochaban cosas del pasado y el abuelo le echaba en cara ser parte de una revolución de ingenuidad y mentiras que había propiciado la desaparición de su hija. El corazón me latió muy rápido y recorrí en segundos las ultimas horas de nuestro viaje; el traslado a la terminal, con las pocas cosas que cabían en un bolso. El abrazo interminable de “el gordo” y papá cuando bajamos del citroën destartalado.
Entonces no quise creer que mamá no iba a volver pero con el tiempo entendí que la ausencia prevalecería en su recuerdo y en mi sangre. Imborrable. Inolvidable. Mientras sentía el abrazo de mamá algodonando mi cansancio la discusión en el estudio continuó con una lluvia de rencores. Rebelde. Autoritario. Zurdo. Facho.
Sentado en el living, al lado del bolso de lona comencé a mirar, con las pupilas curiosas de los seis años, la extraña colección de cosas que mi abuelo amontonaba en aquel amplio espacio. Fotos de gente entre animales exóticos e inertes, un centenar de decorativos elefantes de variados colores y tamaños y la espigada figura de dos cuernos enmarcando un trofeo de vaya a saber que cosa.
También había un curioso cuarteto de muñequitas chinas blancas y frágiles que daba miedo respirarles encima por no lastimarlas. Una colección de rifles llenos de polvo, de caños largos y dudoso funcionamiento. Volví sobre mis pasos con un temor inconsciente hacia el arma y las suelas de mis zapatillas se hundieron en una superficie de ensueño.
Miré al piso y la ví. Majestuosa. Imponente. Furtivamente segura de su presencia como una diosa caída del paraíso. Me paré enfrente para dejarme caer en el influjo de sus ojos verdes brillosos como el jade. Su piel espesa y cobriza, erizada quizás por algún cuidado especial, me embelesó como un truco de magia perfecto.
Era una leona joven y aunque sometida a la maldición de ser solo una piel que formaba parte de una decoración barata logró helarme la sangre encerrándome lentamente en sus fauces lustrosas y muertas.
El abuelo salió del estudio y yo caí sentado a causa del hechizo roto entre la leona y yo. –No tengas miedo – me dijo el abuelo - está muerta.
A los cinco años la muerte es una difusa sombra entre la ausencia y el olvido, incomprensible e inalcanzable. Por alguna extraña razón sus palabras me sonaron a mentira y mientras me acariciaba el pelo con orgullo y afecto sentí náuseas.
Papá salió del estudio y se sentó conmigo en el sofá. Me sentí a salvo de la realidad, de la leona, del abuelo de mamá y su presencia ausente. En algún momento me dormí.
Con los días nos acostumbramos a vivir juntos sin molestarnos. A respetar las ganas de comer y la voluntad de no hacerlo; a compartir silencios inexplicables y a escuchar las anécdotas de safaris peligrosos, con el sabor de la presa herida, que solía relatar mi abuelo los días secos y soleados después del almuerzo.
Creo que fue una noche de enero cuando el calor condensado en la maleza del jardín se colaba por las ventanas. Ahogado bajé al living donde parecía haber un poco de brisa. Descalzo me di cuenta de la presencia de la leona y como una acción refleja me senté en la inmensidad de su lomo y en algún momento me dormí.
El aire a mí alrededor se volvió frió, nebuloso, húmedo. Era el despuntar del alba cuando la luz apenas dibujaba el contorno de las piedras y los arbustos. Tenía la respiración agitada y los tendones agarrotados por el cansancio de una noche interminable de caza y fuga.
Abrí la boca y dejé que células olfativas especiales trazasen el paraje y los peligros. El aroma silvestre de la sabana me conmovió y me dejó sentir la presencia de una pronta lluvia. Disimulada en la brisa se agazapaba la inconfundible y sofocante esencia del diesel y la pólvora. El corazón se me aceleró hasta subírseme a la garganta oprimiéndola con despiadada maldad.
Gire sobre mis pasos escuchando a lo lejos el furioso ronronear del motor del jeep. Corrí dejando el aliento hirviente sobre los pliegues del paisaje. Luego toda la estampida del escape se ahogó en el eco de la bala zanjando el aire. Me volví a medias y el proyectil, incandescente, se desarmó en mi vientre en una tormenta de perdigones.
El dolor me atontó y caí en la hierba fresca casi sumergiéndome en un sueño profundo. Los faros del jeep, que iluminaron mis pupilas dilatadas, no me permitieron ver las botas del cazador tan bien como si vislumbré mi destino. Apoyó una rodilla en la tierra difuminando ante mis ojos las sombras que cubrían su rostro. – Es una buena presa – dijo – va a completar mi colección.
El horror de su sonrisa coroló el final de mi existencia. Los rasgos satisfechos de mi abuelo solo pudieron ser la antesala del infierno cuando en el reflejo de sus ojos me vi a mí mismo como la leona del living. Morí con las primeras gotas de lluvia.
Me desperté de un salto sobre el lomo mullido de la leona y con una insoportable sensación de desamparo, por primera vez desde que se llevaron a mamá, lloré la brutal analogía con su secuestro aferrando las manos al pelaje en un abrazo eterno. Llovió mucho esa noche. El frió entró por cada rincón de la casa y yo me volví a dormir, esta vez, en el cobijo maternal de aquella piel que tanto había sufrido pero que me protegería sin importar lo que sucediese. Sobre la leona, en un sueño plácido, el aroma salvaje del olor a lluvia del serengueti me transportaba a la libertad de la vida antes de la noche infame de la caza.
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miércoles, noviembre 08, 2006

Libertad Digital





13 Reporteros al rededor del mundo están presos por no poder expresar sus opiniones en blogs o paginas digitales. Defendamos la libertad digital que nos permite conocer un mundo sin fronteras.
Participemos entrando a http://www.rsf.org/24h/
y dejando nuestro mensaje para cubrir de luz las zonas del planeta en donde se condena la libertad de expresión.

lunes, noviembre 06, 2006

BARRO



(Basado en la leyenda Hebrea del Golem)

El vacío y la oscuridad tejían una armonía infinita que se fue llenando de voces lejanas como plegarias. Y esas voces formaron letras cuya pronunciación divina conjuraban la alquimia de la creación y la vida.
E, fue escrita en la llanura de su palma y el vacío se llenó; M y la oscuridad perdió profundidad; E, nuevamente para abrir sus ojos; T y vió a su amo sonreír al contemplarlo vivo. EMET significa "verdad" en la escritura del libro sagrado. En aquella antigua lengua de los rabinos eruditos que estudiaban la Cábala como una ciencia aritmética que les permitiese llegar a Dios.
El anciano le explicó a la criatura recién forjada un conjunto de tareas que iban desde la limpieza de la casa y los jardines a la custodia de la honradez de la joven hija del amo. La criatura comprendió cada palabra con aquella fatua inteligencia que proveniente de su fuerte instinto por complacer al creador. Cumpliría con los quehaceres por el tiempo que su eternidad dispusiese.
El barro viviente, que alguna vez fue un elemento de la naturaleza, adquirió con el correr de los años la curiosidad que solo otorga la vida. La fascinación por la hija del amo fue fabricando en la materia recreada una mezcla confusa de seducción y culpa.
Como ocurre en la existencia de todos los seres y en las intrincadas tramas de las antiguas tragedias, quiso el azar que la joven correspondiese la fascinación de la criatura desencadenando la ira de su padre que, a través del melodrama de la vida, se convirtió en el oponente, en el enemigo.
Los jóvenes amantes inexpertos, combinación de barro y carne, lograron fugarse a tiempo de la vista del creador.
Cuando la luna iluminaba la ilusión del primer beso, los dedos de la joven recorrieron el barro en las manos de la criatura rozando la vieja escritura de su padre. EMET - susurró - y sin contener la caricia su dedo pulgar borró sin proponérselo la letra inicial. MET, muerto. El barro vivo en la criatura se secó ante sus ojos y se deshizo en mil partículas inertes ante sus lágrimas.