miércoles, agosto 25, 2010

El papel de la libertad




“Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila”.
Mariano Moreno

La mañana del miércoles 25 de agosto del 2010 comienza como el triste preludio de una guerra de intereses a los que nada le importa la libertad, la pluralidad, y mucho menos la labor periodística. Actores poderosos ponen de manifiesto sus fines más por hacerse de un negocio que esta en franco retroceso alrededor del mundo.
Desde hace años la emisión de diarios enfrenta la caída mundial puesto a competir con la inmediatez de los medios audiovisuales. Internet, la televisión y, en menor medida la radio, fueron restándole a la grafica lectores que enbuidos en la “falta de tiempo” se vuelcan al poder de la imagen y a los artículos digitales.
En medio de la era de la digitalización la Argentina se enfrasca en una pelea feroz por la posesión del comodity del papel para la emisión de diarios, la empresa conocida como Papel Prensa.
Desde hace mas de treinta años el insumo necesario para realizar un emprendimiento grafico esta en manos de los conglomerados periodísticos con mas tirada llevando al resto de los competidores a padecer una situación de desventaja comercial muy importante.
Página 12 (antes de ser absorbida por Clarín y quien ahora parece prestar su lealtad al oficialismo) fue una de las victimas de estos manejos durante la infame década del noventa. Situación, que de ser puristas, lo coloco en un déficit que propicio su venta posterior al multimedio Clarín.
La concesión original del negocio del papel se realizo en pleno gobierno de facto y las practicas monopolicas comenzaron casi de inmediato pero la misma clase dirigente que hoy denuncia mantuvo un silencio respetuoso hasta que alla por el 2008 en medio del conflicto del campo rompen relaciones.
Entonces se desató en la Argentina una batalla de egos en la cual los roles de victimas y victimarios se intercambian y confunden con una inusitada habitualidad. Y en medio de tamaña puesta en escena se ensamblan con crueldad los crímenes de lesa humanidad de una forma banal y despiadada que nada tiene que ver con el valor real de la memoria y la justicia.
Hoy no esta en peligro la libertad, hace años que la libertad tiene precio y se compra, se vende o se silencia a placer y gusto. Pero aun así, la práctica denunciante en manos del Estado lo convierte en un espejo irregular del absolutismo que tanto repudia y allí en donde se debe marcar un alto.
El Estado, del cual forma parte el gobierno no debe comerse su propia cola en posturas intransigentes y actos proselitistas que lejos de poner frente a la sociedad hechos fundamentales se vuelven gestos demagógicos que le quitan credibilidad y respeto.
La transparencia de quien detenta el poder no debe negociarse jamás para no volver sobre los pasos de la democracia que tanto nos costo conseguir. Para eso esta el congreso, con todos sus crisoles y la justicia, con todas sus imperfecciones, pero allí están, formando parte de una republica joven que aun esta aprendiendo “ser” pero para alcanzar un desarrollo institucional verdadero es necesario ejercer la libertad aun en el disenso.

miércoles, febrero 03, 2010

Sueño cumplido

Es cierto es un premio bastante controversial. Es cierto no siempre representa lo mejor de la industria. Dicen que suele estar arreglado. Pero una nominación al Oscar representa para un filme la posibilidad de recuperar eficazmente la inversión de la produccion amen de abrir puertas para futuros proyectos.
No es posible elogiar más a EL SECRETO DE SUS OJOS. Es una pelicula argentina que trasciende la identidad para ubicarse en el sitio más deseado para alguien que escribe: "Un cuento bien contado".
Es una historia simple de justicia y amor, interpretada con naturalidad y dirigida con un exquisito cuidado historico y sentimental. Es una narración melancólica sobre el amor perdurable. Una pieza imperdible que bien vale su nominación, y si podemos soñar, su premiación. Ojala...


lunes, febrero 01, 2010

Adios a Tómas



Un mastro del periodismo pero mas importante, un cronista de la historia reciente con la agudeza intelectual necesaria para descubrir los recodos de los sueños revolucionarios y los grandes mitos. Se va a extrañar su lucidez...

lunes, noviembre 30, 2009

LA CITA



"Debe estar hermosa" pensó mientras cruzaba la calle en medio de la lluvia. La noche aun no era tan profunda para ocultarlo de la vista pero su apariencia inofensiva y enfermiza lo volvía inexistente. Logro llegar al puesto de flores corriendo un poco,
lo suficiente para entrecortarle el aliento, y despertar extrañas conjeturas en el dueño, que lo conocía desde hacia muchos años.
Pago justo y se fue rápido dejando detrás de si, flotando entre la humedad y la oscuridad, un "Voy a ver a alguien" que despertó una sonrisa en el florista cansado por el final del día y la poca recaudación. El viento se torno mas intenso y tuvo que encorvar los hombros dentro del blazer para no claudicar. Miro las luces
sin ver el colectivo y volvió a pensar en ella.
El sueño se recorto entre las siluetas de luces y sombras. Allí estaba ella, dormida bajo las lámparas ámbar del cuarto vacío. La piel tersa de su rostro no era capaz de esconder las imperfecciones y las tímidas arrugas de la mediana edad. Los trazos de la genética habían definido una amplia frente y unas finas cejas para caer en la inmensidad de sus ojos como una cascada de vida, ahora dormida. El espectro ocre del arco de la nariz apenas surcaba la delicadeza del rostro para ser completado por unos labios plenos de un rosado tímido casi libido.
El estrépito del colectivo al frenar lo volvieron del sueño y descubrió con estupor que su mano, frenética por el recuerdo, había oprimido el tallo al punto de quebrarlo. Pago el mínimo y se sentó en la mitad del colectivo. No tan atrás como para parecer un inadaptado ni tan adelante para ser tildado de descortés al no dar el asiento a una anciana o una embarazada. Miro el paisaje mecánicamente en tanto su mente volvía hacia aquel rostro y aquella piel que con tan naturalidad contemplo, toco y perfecciono.
Si, podía saborear el gusto embriagador del contacto de los productos con la blancura. Como los potentes colores transformaban la lividez de la piel y como sus manos aumentaban la belleza con delicados trazos que habían sido permitidos de antemano en un acuerdo silencioso entre ambos. Empaño el cristal suspirando el deseo de volver a verla. La lluvia había vuelto la noche en frío tan rápido como había llegado a destino.
Miro la flor, aun viva a pesar del tallo mellado y bajo del colectivo.
Subió las escaleras con tanta rapidez que la sangre, en el esfuerzo, le quemo los muslos. Antes de entrar sostuvo el aliento para tratar de calmar los nervios.
La luz era tenue, amarillenta y el aroma del ambiente de un dulce acido y floral rápidamente lo cubrió como un velo. Se abrió paso entre la gente, invisible en su inexpresión y logro verla.
Estaba más hermosa que antes. Su sonrisa resplandecía dormida, tan perfecta como él la había dejado varias horas antes bajo la escrutiñadora luz de la morguera. Se acerco, dejo la flor cerca de sus manos y la beso en la frente para sellar la inmortalidad de su amor y de su trabajo. Nadie lo reconoció. No tenían porque hacerlo. El estaba presente en aquel maquillaje perfecto que arrebataba la muerte de la belleza y la convertía en sueño.

(Pintura: El Beso Gustav Klimt)

martes, septiembre 22, 2009



Salió del local de la calle Guemez, con una extraña expresión de satisfacción en el rostro, propia de un triunfo en el casino o la adquisición de un premio, mas que de haber logrado conseguir el cuchillo de hoja larga que llevaba envuelto en una bolsa de regalo.
Es cierto que debió conseguir un bisturí, era mas propicio hasta más fino, pero la necesidad es la madre de las respuestas rápidas y “la cosa” ya no podía resistir mas retrasos.
De pie en el living de su casa, a oscuras, contemplo el hipnótico fulgor de la hoja de acero obviando la grotesca marca impresa en el borde del mando, “La Fruta” decía y le revolvía el estomago sublimar a tamaña indignidad el mas precioso de sus actos.
Decidió conservar el ayuno por tres noches hasta decidir el momento en que “La cosa” fuese llevada a cabo. Pero el cuerpo es mas débil que la voluntad y termino aquella noche en una pizzería del centro tirando por la borda el ayuno pero no “La Cosa”.
Pensando en las estrechas calles de Londres del 1880 se encamino hacia Barrio Norte. Apretó la delgada hoja imaginando como habrían sido aquellos parajes. El olor acre del Tamesis, el hollín de la era industrial naciendo fuera de control y el repiqueteo constante de los pasos de las prostitutas en busca de clientes.
Sonrío con placer, ahí era donde le tocaba entrar. En la representación del infame criminal del East End, con la noche como manto y el anonimato como aliado. Jack el destripador, era su papel, el rol principal en una serie de crímenes, planeados, que lo convertirían en la re encarnación del mal.
Caminaba lentamente pensando en como habría de gozar, no solo con “La Cosa” sino con el juego que entablaría con las autoridades. Una persecución de la que se sabía triunfador ocupaba sus fantasías como un almíbar tangible que le embriagaba la garganta.
Vio a la mujer a lo lejos. Era un poco más exuberante de lo que había soñado pero de todas formas, bella, esbelta. Un exponente perfecto de las mujeres de “vida fácil” que serian su manjar.
Se acerco sigiloso tratando de espantarla levemente, pero no lo consiguió. Quizás la rutina de la noche habían aguzado los sentidos de la joven pero nada la prepararía para “La cosa”. Combinaron un precio y con confianza desmedida sugirió un parque cercano para completar la transacción carnal.
Con un mohín de superioridad siguió las abundantes caderas hasta un banco medio carcomido por la humedad que serviría las veces de cama y de tumba, pensó.
La joven se sentó con cansancio y se quito la blusa con soltura mientras extendía la mano hacia su cinturón con habilidad.
Cerró los ojos y mecánicamente tomo el cuchillo de su bolsillo saboreando “La cosa” a l alcance de la mano. Pero mientras el corazón se le aceleraba y la respiración se le a trancaba en los labios la joven fue capaz de ver el brillo de la hoja y con un certero uppercut de izquierda le partió la mandíbula al grito de “Que te crees boludo” en un tono grave y masculino que le hicieron temblar las rodillas.
Humillado y adolorido se quedo tirado en la plaza pensando en la ironía de querer re encarnar un asesino y terminar fracturado por un travesti.

Tanto tiempo...


Basta de araganear a ponerse a laburar!

jueves, enero 08, 2009

CENA CON AMIGOS



Yo también quise a Clara. Tanto o más que él. El frió de esa mañana de abril era apenas imperceptible a causa de la corrosión que me provocaban los celos. Ni siquiera la presencia continua de las lapidas, la vos del cura, el aroma de las flores eran capaces de romper el conjuro del odio que sentía por el patrimonio del dolor que rodeaba en dos bandas de oro el anular de Eduardo.

Rodee su hombro para darle el apoyo que no podía brindarle de corazón y el viento me llevo lejos cuando los tres teníamos esa amistad especial que nos hacia sentir fuera del mundo. En alguna forma ambos girábamos dentro de la orbita luminosa de Clara. De aquellas canciones de cuna después de la segunda botella de Merlot o de sus mañanas brillantes en el taller creando vida con yeso. Ambos la amábamos entonces pero solo Eduardo tuvo el valor de decirlo.

Fue entonces que para olvidar a Clara me perdí en la noche de las calles conocidas y en los bares de conversaciones casuales. Solo conseguí perder el tiempo y la sobriedad. Viaje lejos para el casamiento, casualidad del destino que el diario me mandara a cubrir una cumbre de presidentes de protocolar inutilidad.

No hubo felicitaciones ni despedidas. Solamente tiempo. Y con el tiempo distancia. Y con la distancia algo de olvido. Parece ilógico, casi ridículo, pero el amor destinado al olvido es casi como la letra amarillenta de un bolero: Dulce y lacerante.

Durante años pensé que había logrado dejar atrás los hilos tensores que nos habían unido y separado pero la muerte de Clara había jalado de ellos dejándome aun mas solo que antes. Y otra vez tenia que compartirla con Eduardo.

Esa noche no se cual de los dos tomo mas, pero nuevamente fue él quien le gano a mis palabras. Arrastrando las palabras con casual tranquilidad fue capaz de desnudar todos los recodos de la distancia que nos separo a lo largo de su vida con Clara. Siempre lo supo. Lo presintió. Y supongo, que en algún momento, ella también. La tristeza de la verdad encadenada en su espantosa borrachera me avergonzó y, a la vez, me lleno de remordimientos.

Por fortuna. Eduardo se quedo dormitando la pena de ser viudo reciente y yo me escurrí, de nuevo, pero esta vez me lleve la resaca y la culpa. La muerte de Clara se había convertido en una tragedia ambigua de calabazo con hitos de falsa libertad.

El diario me tomo como redactor y me olvide de a poco de Eduardo. Pero no de Clara. Ella estaba ahí espiando mi vida. Ojeando los momentos de soledad desde la oscura barrera de la muerte. Acechando en mis fantasías con mucha más intensidad que cuando solíamos ser amigos.

La ausencia de Clara era un dolor físico. Un traumatismo constante atrapada entre la piel y el alma que quitaba el sueño y atrapaba cada segundo de rutina en su esencia perdida. Solía pensar, más de lo que hubiese querido, que tal vez Eduardo sintiese lo mismo y la culpa volvía a enredárseme con infame puntualidad.

Muy a mi pesar no pasaron muchos días hasta que volví a saber de Eduardo. Su voz en el teléfono sonaba inusualmente desprovista de dolor y en el eco de las consonantes había un dejo sutil de euforia. La política y la actualidad se condimentaron de chistes sin gracia y poca inteligencia, no comunes en la dialéctica de Eduardo y, antes de cortar, con una sonrisa imaginaria en los labios musito una invitación a cenar.
La tardanza en la respuesta, que pretendía aplacar la audacia de la invitación, paso inadvertida para Eduardo. Poco le importaron los compromisos fingidos que creí recordar o las entregas inexistentes que prometí al editor, simulando que su carácter displicente hacia el trabajo era todo lo opuesto y que cada demora solía pagarse con suspensiones.
Eduardo chasqueo la lengua confiado en que sus ultimas palabras flanquearían cualquier compromiso, “Clara va a cocinar, no te lo podes perder”, dijo con una naturalidad cruel que no podía ser simulada. No debía serlo.
Acepte y no lo contradije. No se porque. Podría fácilmente atribuirlo a la culpa que me seguía como la sombra pero acaso fue la presencia más vergonzante de todas: la lastima. Lastima por Eduardo. Lastima por mí.
No volví a dormir esa noche. Ni la siguiente. Me inquietaba el habla casual de Eduardo, su alegría incomprensible y la rubrica de la invitación blasfemando el nombre de Clara para asegurar mi compromiso.
Por desgracia la cena llego demasiado pronto para llegar a esbozar una hipótesis sobre el comportamiento errático de mi amigo. No compre nada. NI vino ni mazas. Ni Postre o un cigarro. No quería alentar sus ensueños equivocados sobre el destino ni mis aprensiones culpables sobre el recuerdo de Clara.
Quizás todo comenzó cuando tome el ascensor que tantas veces me llevo al refugio que solía envidiar en secreto. Sentí un vació repentino en la boca del estomago. No era temor por enfrentar la psicosis de Eduardo o mis propios demonios engarzados en las memorias. Un alo anticipatorio me enrojeció las mejillas como si estuviese a punto de dar el primer beso de la vida.
El freno del ascensor me provoco un pánico irracional como si estuviese a punto de despertar de un sueño profundo. Junte valor, atribuyendo todo lo que pude mi extraño padecimiento a la culpa por ver al amigo que había logrado quedarse con el amor que mas deseaba.
Camine lentamente hasta toparme con la numeración del departamento, brillante cobre sobre la madera, reflejando la armonía interna que siempre quise para mi. Escuche tenues palabras y alguna risa apagada. Por alguna razón creí haber vuelto en el tiempo. Escuchaba como una sinfonía los sonidos que solía escuchar cuando aun éramos inseparables. Cunado los celos no eran tan cáusticos ni el dolor de la perdida tan grande para alejarme.
No se como golpeé a la puerta ni como fui capaz de escuchar como Eduardo decía con tono afectuoso “Deja amor, yo atiendo…”. Su sonrisa despreocupada guió mis pasos por el living que fue testigo de tantas noches de charla. Sentía el perfume de Clara en el ambiente y los ecos lejanos de sus pasos familiares al moverse por la cocina. El sopor me invadió por completo y jamás sabré como fui capaz de contener las lágrimas del miedo o la emoción.
La certeza de la presencia de Clara era tan pura y genuina que no pude atreverme a acusar a Eduardo de locura. El aroma de la comida era impreciso pero delicioso. Eduardo me palmeo el hombro y puso en mi mano temblorosa una copa de vino mientras hablaba de un libro apasionante que lo había dejado sin dormir varias noches.
Un peso invisible oprimía mis costillas y hacia que el alterado latido de mi corazón se escuchara directamente en los oídos como el efecto no deseado de una borrachera.

Me hubiese gustado saber si Eduardo había enloquecido y si la culpa, la pena, la perdida y el vació me habían arrastrado junto a sus delirios. Me hubiese gustado saber su aquello era un sueño en el que ambos nos recontábamos con la mujer que amábamos pero el miedo derramaba espasmos en mis gastos y en mis manos y no fui capaz de levantar la vista cuando la cena estuvo lista. Solo vi brillar la alianza de Clara frente a mis ojos una vez antes de sentarme a la mesa.

*Pintura: Han van Meegeren, (Henricus Antonius) 1889-1947

martes, noviembre 04, 2008

25 ANIVERSARIO DE LA VUELTA A LA DEMOCRACIA



A punto de cumplir 32 años me considero hija de la democracia. No padecí el flagelo de la dictadura, con sus crímenes y su prohibición, pero el espíritu que asumió la historia, en el imperfecto gobierno de Raul Alfonsin, supo enseñarme que había pasado en el país en la era más oscura.
Se cometieron errores, pactos, chicanas y todo tipo de trampas políticas pero aun así la democracia es el único bien durable para las generaciones que vienen. Se tiene que seguir aprendiendo. Se tiene que seguir trabajando pero sobre todo tenemos que seguir comprometidos porque ese es el juego de la libertad; Elegir, acertar o equivocarse pero siempre volver a elegir.

viernes, octubre 31, 2008

FINAL DE VIDAS ROBADAS

El triunfo de la voluntad



Con un total de raiting que duplicaba el original finalizo el miércoles Vidas Robadas, la ficción de prime time de Telefe, que abordaba la compleja temática de la trata de personas en el formato de la telenovela.
Sin perder de vista que la perspectiva máxima de la televisión es conseguir mayor audiencia para sumar auspicios y poder hacer crecer los productos, la apuesta inicial de Vidas Robadas fue un osado movimiento que combino la inteligencia con la oportunidad.
Los libros, compuestos de una dinámica continua y sostenida de tensión, sumados a la realización cuasi cinematográfica y la comprometida temática convirtieron a la novela en una alteración del género convencional y a la vez en un producto difícil de ser aceptado masivamente.
Durante varios meses la audiencia pareció no acompañar la dureza del contenido, que dejaba en un rol secundario la historia de amor. La gerencia del canal, tal vez por obstinación pero más seguramente para diferenciarse de la competencia, sostuvo Vidas Robadas, e incluso llego a extender los episodios convenidos.
La apuesta por un ideal, en este caso una convicción de diferenciarse del canibalismo mediático, y apostar a una historia social y policial que se lleva consigo cientos de vidas para sumirlas en la esclavitud y la prostitución, lleno de prestigio al canal y también lo corono con el raiting mas alto para un programa de ficción en lo que va del año.
Vidas Robadas contó con 131 capítulos y logró varios premios por la labor social de dar a conocer (en el ámbito de la ficción) el espantoso drama de la trata de personas y, por frívolo que parezca, revirtió las criticas mas especializadas y las mas interesadas con el esfuerzo de un trabajo bien escrito y bien realizado.
Por convicción y por que no por ambición Telefe Contenidos apoyó de plano la producción y con esta actitud definida desde la gerencia, los escritores y los actores se concentraron en llevar a término la novela. Poco importan las motivaciones puramente mercantiles cuando es necesario dar a conocer tan temibles realidades.
Es innecesario luego de Montecristo –y ahora Vidas Robadas- mencionar que las buenas historias son el motor fundamental de la ficción, y si ellas pueden colar en la rutina diaria de la tira, temas sociales que formen parte de la realidad, mejor aun.

www.casoveron.org.ar

martes, octubre 28, 2008

INQUISIDOR



El lánguido ámbar de la vena apenas lograba desparramar claridad sobre el documento recientemente redactado.
El anciano volvió a preguntar y sus ojos se cerraron con el único fin de prolongar en los sentidos el placer de la autoridad.
El joven volvió a negar y la tortura se desplegó a través de su carne, tensando los ligamentos en la perversa torsión del potro.
Flotaba en el ambiente, además del estupor y el sudor, la vaga figura intangible del dios de catecismo, impersonal y vengativo.
El ayudante hizo girar nuevamente el mecanismo volviendo, el mundo del joven, una composición imprecisa de sufrimiento y lagrimas.
La llama parpadeo como si su temporal existencia fuese capaz de absorber los gritos sellados en las paredes de la celda. El anciano se puso de pie, llevo los brazos a la espalda, enderezando la columna y ocultando sutilmente una sonrisa malíciente. Con un leve gesto de la barbilla aparto al ayudante de la terrible actividad con el secreto afán de saborear, aun mas, el interrogatorio.
Volvió a preguntarle al joven por la pasión y la fe. El convencimiento atrapado en el jadeo del cansancio y la tortura le endulzaron los oídos.
Allí de pie en medio de la celda, el anciano celebro una vez más el temblor en los labios de su victima. Volvió a sentarse y sin piedad rubrico el documento que sentenciaba la muerte. Respiro profundamente el hedor del miedo y sonrió. Su naturaleza diabólica se escondía perfectamente bajo la sotana negra. Mientras concentraba el lacre sobre el papel fantaseo acerca de cómo la historia equivocaría la culpa de sus actos y eso lo regocijo.

viernes, octubre 24, 2008

Bye John...



La gente buena no se va del todo cuando muere pero igual se extraña...

jueves, septiembre 25, 2008

UNA CRIATURA CELESTIAL

Anne Perry es una de las escritoras policiales contemporáneas más exitosas. El aplomo con el que narra sus intrigas de época forman parte un estilo clásico, rico en descripciones culturales y políticas que seducen al lector con mucha habilidad.

Incorporada dentro de los escritores más típicos del género como Conan Doyle o Agatha Christie, Anne Perry es igual de prolífica y constante en la creación del arquetipo de sus asesinos, nunca sus homicidas son seres desbordados por una enfermedad mental.

Perry se caracteriza, también la grafomanía constante que la ha llevado a publicar más de 50 títulos y que suele ser la principal característica de los escritores modernos que pueden vivir de su talento.

Como muchos de los aficionados a la novela policial suelo intercambiar relatos del genero con novelas de otro estilo y casi siempre me encuentro alternando Anne Perry con Abelardo Castillo, Arturo Perez Reverte o Pablo De Santis. Y como casi todos aquellos que dejan algo de lado su vida social para dar paso a las comodidades cibernéticas, suelo comprar libros on line, aun a costas de temer que roben dinero del banco o carguen carisimos viajes en mi tarjeta de crédito.

El desistir de las librerías se debe a que muy pocas conservan el encanto del trato personalizado y aun muchísimas menos cuentan con vendedores que hayan leido algo mas que los manuales del colegio primario. La decadencia de un trabajo tan delicado como la recomendación literaria cayó en desuso en los tiempos de mercadeo y el consumismo que consideran mas importante un empleado joven y prescindible que uno experimentado y menos desechable.

Tal vez todo esto sea una simple excusa para comprar desde casa y repeler el contacto con el mundo exterior aunque no creo que mi extraña personalidad llegue a tanto.

Volviendo a Perry uno de los últimos libros que compre electrónicamente fue “A la sombra de las guillotinas”, un corto relato sobre la revolución francesa que ahonda en la vida de una joven sirvienta a la que la muerte de su hijo la pone de cara con el deseo de venganza y el abrumador clima político circundante.

El efímero cuento fue de por si intrigarte pero mas aun lo fue la solapa de su edición en donde se leía: “Anne Pery (Juliet Marios Hulme) nació en Blackheath, Londres en 1938. Durante su adolescencia trabo amistad con Pauline Parker, relación que acabaría con el trágico asesinato de la madre de esta. Luego de cumplir cinco años de condena, Juliet se convierte en Anne Perry”.

Fiel a la conducta del enigma la escritora en si, su pasado, formaban parte de una intriga escrita en la solapa por algun editor infame destinado a plantar en la mente del lector la inevitable idea de que todo aquel que escribe un policial es la expresión de un criminal o un detective frustrado.

Las suposiciones del editor demostraron ser fundadas. En pocas horas el beneficio de Internet dio con los datos biográficos que completaban la vida de Perry. Su amistad con Pauline Parker fue retratada en el año 99´por Peter Jackson (El señor de los anillos) en el polémico filme “Criaturas Celestiales”.

Pocos detalles trascendieron de aquella amistad de principio de los años cincuenta en una comunidad religiosa de Nueva Zelando, solo que las jóvenes poseían una gran imaginación que las llevo a ser imprescindibles la una de la otra. Hay quienes tratan de vislumbrar en el vínculo el comienzo de un adolescente lesbianismo. Lo cierto es que el temor por ser separadas llevo a las amigas a tramar el homicidio brutal de la madre de Pauline, acto por el cual terminaron internadas cinco años en una institución penitenciaria juvenil.

"¿Quién quiere que le estén recordando siempre el peor momento de su vida?", se pregunta, "¿Por qué? ¿Qué sentido tiene? Todos tenemos cosas que nos gustaría que nunca hubieran sucedido". Y concluye: "¿Es que una persona es tan sólo sus errores?", asegura Perry quien intenta dejar a tras el recuerdo de un pasado sombrío que la ha provisto de vivencias únicas que se entrelazan con los hilos de su innegable talento capturando al lector cual victima propiciatoria.

martes, septiembre 09, 2008

UNA CIERTA PIEDAD: El juego de la tragedia y la oportunidad


Las adaptaciones teatrales siempre suponen un desafio al tratar de capturar la intención de las palabras y la intensidad de las situaciones.

“Una Cierta Piedad”, protagonizada por Selva Aleman y Juan Gil Navarro es una obra norteamericana situada temporalmente el 11 de septiembre durante los trágicos sucesos del ataque a las torres gemelas.

Ben y Abby son amantes y a su vez empleado y jefa en una oficina ya destruida por la explosión. Esa mañana el encuentro clandestino les salva la vida y, desde la perspectiva de él, les presenta una oportunidad única.

Con el constante repiqueteo del teléfono, que abre la historia, el contexto histórico pasa a un segundo plano cuando la dinámica de la pareja comienza a desdoblarse a través de diálogos directos, emotivos, ácidos y por momentos hilarantes.

La simpleza de la puesta en escena permite que la complejidad de las situaciones puedan desarrollarse con soltura y fluidez facilitando que el espectador se interne en la historia con avidez. Sonidos ambiente aclimatan al público con la tragedia externa y forman una sola unidad con las luces que se reflejan sobre una gran ventana surrealistamente deformada, que permite imaginar el polvo y la desesperación del ataque.

Un decorado mínimo permite el desplazamiento contínuo de los personajes. Una cama, símbolo inequívoco de la intimidad, y una mesa, con las sobras de la escasez, remarcan el profundo aislamiento de la habitación acentuado por el insesante resonar del celular de Ben que le recuerda que aún tiene una vida allí afuera.

El desafio de la puesta es inteligente y osado. Con una naturalidad ejemplar Selva Aleman se desplaza en escena como una mujer atractiva desde el punto de vista estético pero aun más hermosa y sensual desde la perspectiva intelectual.

Juan Gil Navarro, ya lejos del esteriotípico papel de galán que alguna vez ganara a manos de la televisión juvenil, compone un hombre torturado y lleno de inseguridades que trata de aprovechar la tragedia que estuvo a punto de matarlo para rehacer su vida sin pagar el precio confrontar a su familia.

Magistralmente acotada la obra instala al espectador en un rol expectante incapaz de tomar partido o realizar juicios de valor, victima indiscreta de una relación de pareja a punto de definirse en un aterrador juego entre la tragedia y la oportunidad.

jueves, agosto 21, 2008

LA HISTORIA DE UN AMOR



Es difícil explicar la afinidad por un estilo musical pero aun mas difícil es explicar esa extraña devoción que se tiene por algún grupo o artista. Supongo que parte se debe a la materialización de los propios deseos una suerte de “como me hubiera gustado ser…”
Terminaban los años 80´ y los fines de semana la televisión española emitía un ranking de música en su mayoría compuesta de grupos y solistas europeos. En nada se parecían ni las temáticas ni los videos a los que comúnmente llegaban de Estados Unidos, claro esta con la demora de entonces que distaba mucho de la cuasi inmediatez de ahora.
Una y otra vez los españoles elegían a un grupo escocés como tope de la lista. TEXAS, era y es una extraña formación musical que mezclaba el rock folk clásico con toques sonicos e industriales y un dejo de soul en la privilegiada vos de Sharleen Spiteri, su cantante y lider.
Era imposible conseguir un casette de TEXAS en la Argentina (era antidiluviana anterior al cd) y era aun mas complejo si eras adolescente con pocos ingresos pero siempre había cumpleaños o regalos espontáneos en los que se podía aprovechar los catálogos empolvados de las desquerías de barrio.
“SouthSide”, el primer disco salio a mediados de 1989, durante casi siete años hasta encontrar en liquidación el segundo “Mothers Heaven” tuve cintas piratas grabadas directamente de la tele durante recitales que TEXAS dio en España.
Diecinueve años pasaron desde la primera vez que escuche TEXAS y lentamente fui consiguiendo cada uno de sus discos y enterándome en el camino de que es una de las bandas mas populares de Europa. Ahora sus miembros debaten continuar juntos mientras Sharleen Spitieri saco su primer disco solista.
Como suele suceder con las pasiones más básicas el tiempo solo logra potenciarlas perdiendo de foco el origen de aquello que nos sedujo tal vez por incorporarlo dentro de nuestra vida. Puedo escuchar cada canción de TEXAS recordando el momento exacto en que la escuche por primera vez tomando una bocanada de pasado en cada evocación.

TEXAS - EVERYDAY NOW



TEXAS - BLACK EYED BOY



SHARLEEN SPITERI - ALL TIMES I CRIED

viernes, agosto 01, 2008

POLICIAL COTIDIANO



Recientemente se ha re editado “Tuya” la primer novela de Claudia Piñeiro que precede a la galardonada “Las Viudas De Los Jueves”. Con el mismo estilo que caracteriza cada uno de sus libros, la autora, vuelve sobre el policial desde el particular enfoque de la cotidianeidad.
Existen proto - historias que conforman el universo policial con más frecuencia sin depender de ellas el talento personal de cada escritor: La mujer millonaria en apuros ayudada por el detective abigarrado en alcohol que se siente levemente atraída por ella; Las intrigas de época que terminan teniendo algún punto de conexión con conspiraciones que amenazan ordenes; los clásicos detectives de re nombre enfrentados ante el eterno enigma.
“Tuya” es diferente, casi informulada, con un estilo preciso, dinámico y invadido por las maquinaciones criminales del personaje en su aséptica carrera por conseguir librarse de la justicia y, tal vez, de la culpa.
“Tuya” es una novela corta de aprendizaje sobre los roles que mueven la cinética del policial demostrando la habilidad de la autora para captar el punto exacto en donde la realidad y la rutina se quiebran y dejan paso a la duda y al delito.

jueves, julio 24, 2008

HÉROES DORADOS


A lo largo de la historia las leyendas heroicas y épicas han formado parte de la diversión y el entretenimiento pero también han legado epopeyas complejas cargadas de ideales, sueños y definiciones morales que atravesaron el tiempo y las fronteras.
Dentro de las más antiguas es sencillo mencionar La Iliada o La Odisea pero también en el antiguo testamento encontramos la contienda entre David y Goliat o la aventura de escape de Noe y su arca.
Hombres extraordinarios, con poderes o sin ellos, semi dioses pero en el fondo humanos o seducidos por la conducta terrestre son algunas de las características heroicas que nos acompañan como una ficción orientadora histórica cuyo pináculo se encuentran las perdurables paginas de un puñado de imperecederos comics.
Superman, Batman, Spiderman figuran desde hace años como filmes en las carpetas de todos los estudios importantes de Hollywood puesto que siempre simbolizan los conflictos entre el deber, el poder, la humanidad y el amor. Fuerzas tan primarias motivan la vida y los hechos de estos héroes que pese a su naturaleza ficcional los conectan forzosamente con la realidad.
DC (Detective Comics) desarrollo a finales de la década del 50´ un re lanzamiento de la mítica Liga de La Justicia (Superman, Linterna Verde, Batman, Flash, La Mujer Maravilla y Johnn Jonzz, entre otros) cuyo eje es como una nueva amenaza mundial debe ser confrontada por héroes que surgen en medio de una era de persecuciones inmersas en los tiempos de la guerra fría.
Con la estética artística y creativa de los años dorados del comic clásico pero despojado de la ingenuidad patriótica más necia, The New Frontier (lanzado en dvd hace tres meses), es una bella epopeya de heroicidad al estilo de las míticas historias griegas.
No quedan al margen los conflictos personales de los super héroes, sus relaciones de competencia y empatía y las distintas formas en las que cada uno es capaz de afrontar las situaciones dramáticas.
The New Frontier es una mirada adulta pero esperanzadora acerca de las relaciones y capacidades que no en vano debe su nombre a la frase mas inspiradora de John F. Kennedy, el ex presidente Norteamérica asesinado en la década del 60´, un símbolo de la ideología de cambio no solo para los habitantes de su país sino para todos los demócratas del mundo.

* The New Frontier (Según Wikipedia): programa de política interna "La nueva frontera". Ambiciosamente prometía fondos federales para la educación, atención médica para la tercera edad y la intervención del gobierno para detener la recesión. Prometió también poner fin a la discriminación racial. En 1963, propuso una reforma en los impuestos que incluía su reducción, que fue aprobada por el Congreso en 1964, después de su asesinato..


domingo, julio 20, 2008

NEUROSIS CINEMATOGRAFICA



No existe nada más dificultoso para un paciente con problemas nerviosos que una aglomeración de gente en un lugar cerrado. Prohibidas están entonces, las manifestaciones apoteósicas y los ascensores sin la revisión técnica correspondiente.
La solución, por si no se desprende de semejantes precauciones, es la terapia y algún que otro paliativo (recetado) en forma de píldora.
Asumidos los riesgos del miedo que esconden los nervios había decidido desistir del cine por algunos años, siete para ser exactos. Dejando como lamentable recuerdo haberme perdido 20 minutos de Harry Potter y la Piedra Filosofal a causa del agua
Mineral en exceso.
No han sido años gratos viendo la televisión abierta, el malogrado cable y los tardíos estrenos en dvd pero las series fueron una rica fuente de entretenimiento que por momentos distrajo la abstinencia del séptimo arte en estado puro.
Pasados muchos estrenos y varios festivales fui planeando el regreso a las salas cuasi vip de Hoyts Unicenter. La fecha elegida fue el 9 de julio, el día de la Independencia, todo un símbolo.
Claro que tan glorioso momento no fue de lo más oportuno. No solo era feriado sino miércoles. Más o menos, a ojo prestado a los servicios de inteligencia era posible calcular la cantidad de gente en cientos y todos estaban allí para distribuirse en unas cuantas salas de cine.
Una hora interminable de cola no pudo despertar del todo las ganas de salir corriendo y sentarse al aire libre para apalear la sensación de aglomeración y encierro. Aun era posible que no haya localidades para la película elegida y termináramos tomando mate en el balcón de casa.
Pero no.
Había localidades y muchas.
Así que ahí estábamos a punto de entrar en las salas mas cómodas que puedan haber con la comida correspondiente, que yo no probaría por el creciente temor a ahogarme y sufrir un edema de glotis y luego un infarto.
Enormes potes de pochocho, gigantescos vasos de gaseosa y cuantiosas cantidades de panchos coronaron la siguiente cola que precedía al ingreso a la sala.
Cuando se apagan las luces y con los pre - estrenos de fondo lo único que rodea al espectador es el ruido de las mandíbulas procesando comida y ahí estaba yo, sin poder abrir el agua mineral, sin querer hacerlo por miedo a asfixiarme y morir de forma patética luego de haber abonado una entrada carísima.
Al borde del colapso llegue a revalorizar la piratería alejándome del espectáculo y la magia del Cinema Paradiso del siglo XXI y ni siquiera pensé en disfrutar la película mientras los títulos anticipaban una mega producción con auspicioso futuro taquillero.
Logre abrir el agua mientras en la penumbra divise la salida de emergencia bastante cercana a nuestros asientos. A disgusto, debo admitir, le puse toda la atención al filme y al cabo de quince minutos los nervios eran historia.
Yo = 1
Nervios = 0