viernes, julio 20, 2007

VIEJO CON ÁRBOL


A un costado de la cancha había yuyales y, más allá, el terraplén del ferrocarril. Al otro costado, descampado y un árbol bastante miserable. Después las otras dos canchas, la chica y la principal. Y ahí, debajo de ese árbol, solía ubicarse el viejo.

Había aparecido unos cuantos partidos atrás, casi al comienzo del campeonato, con su gorra, la campera gris algo raída, la camisa blanca cerrada hasta el cuello y la radio portátil en la mano. Jubilado seguramente, no tendría nada que hacer los sábados por la tarde y se acercaba al complejo para ver los partidos de la Liga. Los muchachos primero pensaron que sería casualidad, pero al tercer sábado en que lo vieron junto al lateral ya pasaron a considerarlo hinchada propia. Porque el viejo bien podía ir a ver los otros dos partidos que se jugaban a la misma hora en las canchas de al lado, pero se quedaba ahí, debajo del árbol, siguiéndolos a ellos.

Era el único hincha legítimo que tenían, al margen de algunos pibes chiquitos; el hijo de Norberto, los dos de Gaona, el sobrino del Mosca, que desembarcaban en el predio con las mayores y corrían a meterse entre los cañaverales apenas bajaban de los autos.

—Ojo con la vía íalertaba siempre Jorge mientras se cambiaban.

—No pasan trenes, casi ítranquilizaba Norberto. Y era verdad, o pasaba uno cada muerte de obispo, lentamente y metiendo ruido.

—¿No vino la hinchada? íya preguntaban todos al llegar nomás, buscando al viejoí. ¿No vino la barra brava?

Y se reían. Pero el viejo no faltaba desde hacía varios sábados, firme debajo del árbol, casi elegante, con un cierto refinamiento en su postura erguida, la mano derecha en alto sosteniendo la radio minúscula, como quien sostiene un ramo de flores. Nadie lo conocía, no era amigo de ninguno de los muchachos.

—La vieja no lo debe soportar en la casa y lo manda para acá íbromeó alguno.

—Por ahí es amigo del referí —dijo otro. Pero sabían que el viejo hinchaba para ellos de alguna manera, moderadamente, porque lo habían visto aplaudir un par de partidos atrás, cuando le ganaron a Olimpia Seniors.

Y ahí, debajo del árbol, fue a tirarse el Soda cuando decidió dejarle su lugar a Eduardo, que estaba de suplente, al sentir que no daba más por el calor. Era verano y ese horario para jugar era una locura. Casi las tres de la tarde y el viejo ahí, fiel, a unos metros, mirando el partido. Cuando Eduardo entró a la cancha —casi a desgano, aprovechando para desperezarse— cuando levantó el brazo pidiéndole permiso al referíí, el Soda se derrumbó a la sombra del arbolito y quedó bastante cerca, como nunca lo había estado: el viejo no había cruzado jamás una palabra con nadie del equipo.

El Soda pudo apreciar entonces que tendría unos setenta años, era flaquito, bastante alto, pulcro y con sombra de barba. Escuchaba la radio con un auricular y en la otra mano sostenía un cigarrillo con plácida distinción.

—¿Está escuchando a Central Córdoba, maestro? —medio le gritó el Soda cuando recuperó el aliento, pero siempre recostado en el piso. El viejo giró para mirarlo. Negó con la cabeza y se quitó el auricular de la oreja.

—No ísonrió. Y pareció que la cosa quedaba ahí. El viejo volvió a mirar el partido, que estaba áspero y empatadoí. Música ídijo después, mirándolo de nuevo.

Algún tanguito? —probó el Soda.

—Un concierto. Hay un buen programa de música clásica a esta hora.

El Soda frunció el entrecejo. Ya tenía una buena anécdota para contarles a los muchachos y la cosa venía lo suficientemente interesante como para continuarla. Se levantó resoplando, se bajó las medias y caminó despacio hasta pararse al lado del viejo.

—Pero le gusta el fútbol —le dijo—. Por lo que veo.

El viejo aprobó enérgicamente con la cabeza, sin dejar de mirar el curso de la pelota, que iba y venía por el aire, rabiosa.

—Lo he jugado. Y, además, está muy emparentado con el arte —dictaminó después—. Muy emparentado.

El Soda lo miró, curioso. Sabía que seguiría hablando, y esperó.

—Mire usted nuestro arquero —efectivamente el viejo señaló a De León, que estudiaba el partido desde su arco, las manos en la cintura, todo un costado de la camiseta cubierto de tierra—. La continuidad de la nariz con la frente. La expansión pectoral. La curvatura de los muslos. La tensión en los dorsales —se quedó un momento en silencio, como para que el Soda apreciara aquello que él le mostraba—. Bueno... Eso, eso es la escultura...

El Soda adelantó la mandíbula y osciló levemente la cabeza, aprobando dubitativo.

—Vea usted —el viejo señaló ahora hacia el arco contrario, al que estaba por llegar un córner— el relumbrón intenso de las camisetas nuestras, amarillo cadmio y una veladura naranja por el sudor. El contraste con el azul de Prusia de las camisetas rivales, el casi violeta cardenalicio que asume también ese azul por la transpiración, los vivos blancos como trazos alocados. Las manchas ágiles ocres, pardas y sepias y Siena de los mulos, vivaces, dignas de un Bacon. Entrecierre los ojos y aprécielo así... Bueno... Eso, eso es la pintura.

Aún estaba el Soda con los ojos entrecerrados cuando al viejo arreció.

—Observe, observe usted esa carrera intensa entre el delantero de ellos y el cuatro nuestro. El salto al unísono, el giro en el aire, la voltereta elástica, el braceo amplio en busca del equilibrio... Bueno... Eso, eso es la danza...

El Soda procuraba estimular sus sentidos, pero sólo veía que los rivales se venían con todo, porfiados, y que la pelota no se alejaba del área defendida por De León.

—Y escuche usted, escuche usted... —lo acicateó el viejo, curvando con una mano el pabellón de la misma oreja donde había tenido el auricular de la radio y entusiasmado tal vez al encontrar, por fin, un interlocutor válido—... la percusión grave de la pelota cuando bota contra el piso, el chasquido de la suela de los botines sobre el césped, el fuelle quedo de la respiración agitada, el coro desparejo de los gritos, las órdenes, los alertas, los insultos de los muchachos y el pitazo agudo del referí... Bueno... Eso, eso es la música...

El Soda aprobó con la cabeza. Los muchachos no iban a creerle cuando él les contara aquella charla insólita con el viejo, luego del partido, si es que les quedaba algo de ánimo, porque la derrota se cernía sobre ellos como un ave oscura e implacable.

—Y vea usted a ese delantero... —señaló ahora el viejo, casi metiéndose en la cancha, algo más alterado—... ese delantero de ellos que se revuelca por el suelo como si lo hubiese picado una tarántula, mesándose exageradamente los cabellos, distorsionando el rostro, bramando falsamente de dolor, reclamando histriónicamente justicia... Bueno... Eso, eso es el teatro.

El Soda se tomó la cabeza.

—¿Qué cobró? —balbuceó indignado.

—¿Cobró penal? —abrió los ojos el viejo, incrédulo. Dio un paso al frente, metiéndose apenas en la cancha—. ¿Qué cobrás? —gritó después, desaforado—. ¿Qué cobrás, referí y la reputísima madre que te parió?

El Soda lo miró atónito. Ante el grito del viejo parecía haberse olvidado repentinamente del penal injusto, de la derrota inminente y del mismo calor. El viejo estaba lívido mirando al área, pero enseguida se volvió hacia el Soda tratando de recomponerse, algo confuso, incómodo.

—...¿Y eso? —se atrevió a preguntarle el Soda, señalándolo.

—Y eso... —vaciló el viejo, tocándose levemente la gorra—...Eso es el fútbol.

Roberto Fontanarrosa (Enviado especial en el cielo)

Canalla, carajo!. ¿Tenias que irte el día del amigo?


Eras puro genio y además información
Horacio Pagani

Vos no te podés morir, Negro. No tenés derecho. Si sos un símbolo de los argentinos, como la bandera o como el escudo. Y los símbolos son inmortales, viejo. ¿Te acordás en la Copa América de Uruguay, en el 95, cuando ya habías instalado a la Hermana Rosa? Todos te buscaban. Eras un embajador sin cartera, decías parafraseando a Muñoz. ¿Y en Colombia, en las eliminatorias del 97? Eras tan conocido como Gardel y vos sabés que Gardel nunca murió. Tanto ingenio para dibujar, tanto talento para escribir, tanta gracia para hacer reír, y terminabas enmarañado con el fútbol. Si el fútbol era el eje de todo en tu vida. Y Central, el nudo. Un sentimiento, decías.

Yo puedo dar fe que nunca perteneciste al Ocal (Organización Canalla Anti Leprosa). Así me lo contaste cuando te acusaba algún hincha de Newell''s. No eras de mentir ¿no? Ni de roncar, lo confirmo tras las múltiples habitaciones que compartimos en los mundiales de Estados Unidos y de Francia. Y dabas envidia con tu orden para guardar la ropa, dobladita. Y con la bibliografía que llevabas para respaldar tus narraciones geográficas o esotéricas. O lo que fuera. Porque no improvisabas. Eras genio más información. Un escritor memorable.

Hacía un calor terrible aquella tarde en Dallas cuando explotó la noticia del dóping de Maradona. Te brillaban los ojos de la bronca. Si vos también creías que ese equipo del Coco Basile estaba para campeón del mundo. Y a la madrugada siguiente, cuando todos los de Clarín fuimos al Aeropuerto para volver a Boston, y estaba Diego —compungido— sentado en un banco, te mandamos a vos para que iniciaras el acercamiento. Y gracias a vos hicimos la nota exclusiva. Alemania, Francia, Italia, conocías a todos los jugadores. Y la forma de jugar. Pero siempre te la rebuscabas para volver a Central. El Gitano Juárez era el referente. Y el Flaco Menotti. Y el Negro Palma. Hablabas y escuchabas. Una virtud de pocos. No, Negro, vos no te podés morir.

miércoles, julio 18, 2007

SED

Abre los ojos y solo logra ver los contornos de las aspas del ventilador que al girar sobre su cuerpo no pueden el calor de la madrugada.

Tiene sed.

La almohada ha humedecido su cuello con el sopor de la transpiración desprendida de su carne pálida y tirante. El hambre solo es una ilusión comparada con la sequedad infame de su garganta

Tiene sed.

Mira hacia la ventana. El paisaje, estrellas parcialmente desechas por el alba próxima, se recorta sobre los oscuros árboles de la calle. El viento tenue mueve las luces a lo lejos meciéndolas en un sincronía casual con los latidos de su corazón.

Tiene sed.

Sobre la mesa de noche la radio se va quedando sin voltaje. Entre la estática se escucha una triste y vieja canción que lo lleva lejos. Cree poder verse en el espejo luminoso de aquellos años en que no le aterraba despertar al amanecer y caminar sobre el campo regado de sol.

Tiene sed.

El espejo sin imagen lo devuelve a la cama y al calor de la noche. El ventilador gira más lento y parece tratar de calmarle la ansiedad con un son de cuna cantado por sus gastados engranajes.

Tiene sed.

Las sombras se alargan sobre la pared mientras la luz avanza lentamente sobre el cielo púrpura. Se vuelve hacia el reloj y es conciente de que no le alcanza el tiempo.

Tiene sed.

Cierra los ojos. El sol trepa implacable por las paredes del hotel y de a poco se cuela por su ventana.

Tiene sed.

El corazón le desborda el pecho. La adrenalina del final se mueve sinuosa en sus venas. Tantos años como nombres se le enredan en la lengua y la sed se le vuelve un deseo. Un epitafio. Cuando el sol toca sus pies se sacude con violencia, fruto de un efímero arrepentimiento final.

Ya no siente sed y sonríe mientras la brisa del amanecer se lleva las cenizas de su cuerpo. Nadie supo jamás su nombre. Algunos lo llamaron despectivamente vampiro.

lunes, julio 16, 2007

Habrá más "Expedientes X": se viene la segunda película inspirada en la popular serie

Será el regreso a la pantalla grande de los agentes Mulder y Scully, interpretados por David Duchovny y Gillian Anderson. Así lo confirma hoy la prensa de Hollywood. La serie de TV se realizó entre 1993 y 2002, y la primera película, en 1998.

David Duchovny y Gillian Anderson volverán a ponerse en la piel de los agentes federales Mulder y Scully, y protagonizarán la segunda película de "X-Files", la serie conocida aquí como "Los expedientes X". El propio Duchovny lo confirmó el sábado, según lo consigna hoy la prensa especializada de Hollywood.

El guión de la película estuvo a cargo de Chris Carter y Frank Spotnitz, los mismos de la primera, realizada en 1998. La serie –que contaba las aventuras de dos agentes del FBI especializados en hechos extraños y paranormales– fue un éxito de televisión durante casi una década, entre 1993 y 2002. Ganó numerosos premios, entre ellos tres Globo de Oro.

Duchovny se confirmó la versión sobre el filme durante una gira en la que promociona su última película, una comedia titulada "Californication", en la que interpreta a un novelista que sufre problemas en su vida privada.

* Fuente Diario Clarín

martes, julio 10, 2007

TUNEATE

¿NADIE TIENE LA REMERA QUE ESTAS BUSCANDO?
TERMINA DE BUSCAR ENTRA A http://www.ex-it.com.ar Y PEDÍ LA QUE QUIERAS.

LA ALEGRIA SENCILLA

No fue el triunfo de Macri.

No fue el triunfo de Boca.

No fue la candidatura de Kristina.

Y tampoco gano Argentina la Copa América.

Simplemente nevó.

Después de 89 años la capital y el conurbano se cubrieron de un manto espeso nieve e hizo, por un rato, a la gente feliz.

viernes, julio 06, 2007

UN RECOMENDADO


EL BLOGAZO DEL COMIC, UN LUGAR PARA SABER LAS NOVEDADES DEL INFINITO MUNDO DEL COMIC. BUENISIMO!

EL BLOGAZO ESTA AHORA EN NUESTROS LINKS

jueves, julio 05, 2007

DE TEMER


La simple pronunciación de su Nombre evoca recuerdos de espanto y abominación, combinados por el lamento de su ausencia. Narciso Ibáñez Menta se ha transformado en virtud a sus inquietantes proyectos en un referente del suspenso y el terror que todos ansiamos volver a ver.

Aunque la recaudación (cine – alquiler) de films como LA LLAMADA o EL JUEGO DEL MIEDO* demuestren que el interés del publico apoya el genero ni el cine ni la televisión han puesto atención en este hecho.

Cruzando el atlántico, España esta demostrando desde hace años que es un hábil creador de películas que ahondan tramas oscuras o fantásticas, clásicos ejemplos son LA SECTA DE LOS SIN NOMBRE o EL LABERINTO DEL FAUNO. A la estética pulida de estas realizaciones sumadas a una complejidad de trama efectista hay que agregarle nuevas formas de concluir las historias con el único fin de dejar al espectador sorprendido mirando los títulos.

Retomando estos métodos ya experimentados en la filmografía ibérica y sumándole una exquisita selección de directores entre los que se destacan, Alex de La Iglesia (El crimen Ferpecto), Jaume Balagueró (Los Sin Nombre), Chicho Ibáñez Serrador (hijo de Narciso) se pone al frente como productor general de PELÍCULAS PARA NO DORMIR.

Esta estupenda serie de seis películas de aproximadamente hora y media llevan el indiscutible sello de Ibáñez Menta y abren el juego para instalar el género de terror y suspenso en habla hispana con la misma calidad de realización e interpretaciones que los productos de origen extranjero.

PELICULAS PARA NO DORMIR ha sido editada en dvd y en nuestro país hay dos títulos para ver: LA HABITACION DEL NIÑO (Alex de la Iglesia) y REGRESO A MORIA (Mateo Gil). Las dos ahondan los temores de dos hombres.

LA HABITACION DEL NIÑO relata la historia de un periodista y reciente padre deberá lidiar con su creciente obsesión de no estar solo en su nueva casa. En REGRESO A MOIRA un escritor viudo vuelve a su pueblo natal con los recuerdos de una mujer a la que amo y traiciono de joven.

Para aquellos que se espantaron con los relatos de Narciso Ibáñez Menta no deben dudar en ver las producciones recientes de su hijo Chico que afirma cabalmente que algo del genio es hereditario.

*No recomiendo a los grandes cultores del género que se dejen influenciar por la poca creatividad de EL JUEGO DEL MIEDO. La trama por ligera y mal interpretada logra dar miedo.

viernes, junio 22, 2007

La madre y el hijo...

“Vine a escuchar mentiras”

“Soy estudiante de periodismo y le pedí a mi mama que me comprara una cámara para seguir el caso”

“Me preocupa la abuela del chico”

“Yo hice la comida ayer para poder quedarme hoy acá”

Insólitos testimonios que son escuchados en las puertas de los Tribunales de Río Cuarto a horas de la imputación de Facundo Macarrón como sospechoso del abuso seguido de muerte de su madre, Nora Dalmasso.

Si bien en las ultimas semanas a historia se diluyo entre defensas y trascendidos, lo cierto es que gran parte de la sociedad se sube a las paredes del barrio cerrado para espiar los vaivenes sexuales de una familia de clase alta.

Existe en el fondo de esta perversa historia de muerte el privilegio de los poderosos en contra de los de la gente simple que esta vez es habida espectadora de un cruel circo de ADN y testimonios.

jueves, mayo 24, 2007

BAÑADOS DE ORO


Tuve la intuición desde temprano: Marcelo yo tenia razón con lo del ORO.

MONTECRISTO abrió un camino para la memoria y la ficción de alta calidad.

Se pueden contar historias y tener un compromiso, el discurso del nieto 79 recuperado por abuelas recibiendo el premio de Viviana Saccone es una muestra de ello.

Felicitaciones.

miércoles, mayo 23, 2007

UNITE

Anoche LA LIGA mostró el alcance inmediato de la depredación humana. Glaciares cerrados para la extracción del oro y la plata. Agua dulce que se contamina de arsénico y la incansable defensa de los políticos codiciosos que no pueden dejar de defender el hacer negocios sin pensar en el futuro propio y ajeno. Con la participación de Rodrigo Noya como nexo entre las situaciones documentales, el esquema de la producción fue dinámico, abundante de datos pero sin confundir o aburrir al televidente.
Hubo tres ejes de investigación: Diego Alonso tratando de aproximarse al glaciar dentro de la Reserva San Guillermo a través de una ruta provincial cerrada por una empresa privada. Ronnie Arias haciendo lo mismo pero a pie y Maria Julia Olivan investigando quien es el verdadero dueño de las tierras.
El resultado de las pesquisas paralelas dióo como resultado que la empresa canadiense Barrica Gold explota los cerros y montañas en busca de metales preciosos aunque estos estén enclavados en territorios considerados “Patrimonio de la humanidad”. Consultor de esta compañía no es nada menos que George Bush padre y su concesión fue otorgada en las épocas Menemistas.
La pirámide de información estuvo perfectamente construida mostrando el principal problema al comienzo. La incomunicación con el Parque Nacional y el padecimiento del pueblo de Jachal que debe combatir la falta de agua, el desempleo y la insalubridad proveída por los contaminantes utilizados para separar la roca del oro.
A su vez el especialista ambiental Raúl Montenegro (premio Nobel alternativo) le explicó a Rodrigo Noya a través de una maqueta como ha de quedar la montaña y sus alrededores. Como el polvo de las explosiones mezclado con arsénico caerá sobre los reservorios de agua dulce de las montañas contaminando el cauce y las bajadas con el agravante de que la tierra tan removida es propensa a aludes.
Casi el final los aspectos económicos y políticos dominaron cada uno de los pilares de la investigación: El oro sale de la argentina mezclado con la plata por lo cual no se tributa el impuesto al oro previsto en la constitución. Tanto en diputados como en senadores, los jefes de la comisión minera de San Juan son hermanos del actual gobernador de la provincia José Luís Rioja.
Los jardines muertos del Jachal, el hilo de agua que sale de las canillas y envenenan de cáncer a quien lo bebe y la brutal visión de la montaña hundida y mutilada.
Contundente, directo, el discurso fue capaz de demostrar en cada fase de la investigación los efectos inminentes y futuros de la explotación minera imprudente. Con gráficos y proyecciones, dramatizaciones y voces en off fue la mejor emisión de LA LIGA en años. Logró conmover con las pequeñas historias y con los planos abiertos de la hermosura natural que va camino a desaparecer.

lunes, mayo 21, 2007

Chau Mario...


Se fue un gran tipo que no solo sabia "decir" noticias.
Era divertido, comprometido y coherente. Un referente.
Que supo salirse de la pantalla y armar un vinculo con los que lo veiamos y escuchabamos a diario.
Chau Mario, te vamos extrañar.

sábado, mayo 05, 2007

UN RECUERDO


Esta es parte de una historia que surgió cuando estaba por terminar MONTECRISTO. Como habría sido estar en la cabeza de los personajes cuando nacía la venganza?...








Morirse

La sangre. Solo podía pensar en la sangre. La sangre como combustible del cuerpo, como la huella de la genética, de la familia. La sangre como corriente térmica del amor y la pasión. Su sabor la boca, en medio de la oscuridad y la fiebre. Trató de abrir los parpados pero hasta ese simple acto hacía correr por sus músculos un shock eléctrico de dolor.

El tiempo se había diluido entre las pesadillas y recuerdos. En algún lugar de su mente había sonidos que rescataban las últimas semanas de su vida y le confirmaban la terrible presunción de estar muriendo.

El brillo de los floretes cruzándose en la práctica, la mirada fija en el oponente olvidando los lazos de amistad. Acumulando los pensamientos y la cinética en la habilidad de poder encontrar el punto exacto en donde hundir el acero.

Los ecos de la contienda se expandían desenmascarando en la mirada furiosa de Marcos algo más que la simple competencia. El asalto en los callejones de Marruecos, el infame cuchillo en sus manos, solo había sido parte de un montaje con el fin de dejarlo en las puertas de la muerte.

El recuerdo de la descarga lo hacia revivir una y otra vez el trauma de su propio fin y el en fogonazo del disparo vio con claridad la traición en los ojos de su mejor amigo. El dolor del acero hirviente le paralizo los latidos del corazón y el envión del impacto lo empujó a una eterna caída de sopor y lagrimas. Antes de perder el conocimiento su último pensamiento fue para Laura.

Mucho tiempo después, Santiago Díaz Herrera abriría los ojos para comprobar que el encierro era peor que la muerte.

Laura se ahogo con el sabor del vació y las lagrimas. “Santiago había muerto” y algo de ella se había ido también. Su cuerpo se sintió ligero, perdido, despojado. La desesperación le colmo el pecho y se le revolvió el estomago tratando de pensar como podría seguir viviendo. No sabía. No podía. No quería.

Encerrada en la cocina, ausente de los llamados de su familia, tomo con manos seguras el cuchillo más filoso. Después del ardor del primer corte no sintió nada, solo le costo focalizar la muñeca derecha a causa de la impresión que le causaba la perdida de sangre. Cayó de rodillas y soltó lágrimas agudas que le punzaron el corazón. Se dejo ir. Se quería ir. Quería estar con él allí donde estuviese.

Laura Ledesma se desvaneció sobre la loza fría de la cocina sin sentir que la vida de Santiago estaba en ella con pocas semanas de gestación.

A Santiago la herida le dolía lo suficiente como para mantenerlo acostado sobre el piso sucio a merced de la oscuridad y los delirios febriles. Como si su vigilia transcurriese interminable en el vientre maldito de una ballena que no era mas que una polvorienta celda olvidada del mundo y el tiempo. De tanto en tanto escuchaba la respiración del presidio representada por los gritos de los reclusos en la noche interminable del ultraje, en la ira de los guardias cuyo idioma no entendía y en el fantasmal y aterrador andar de las ratas. Alimañas malditas que le susurraban al oído el deseo de probar los restos de su vida como si se tratase de un manjar exquisito y prohibido.
Con agonía se llevo las rodillas al pecho y en posición fetal trato de conjurar el sueño. En la atemporalidad del sueño siempre lograba verla. Siempre le sonreía. Siempre lo esperaba. Siempre lo abrazaba y lo besaba. Siempre era esa mezcla perfecta de amante y madre. Siempre era Laura quien lo cobijaba en su pecho para borrar las heridas de la reclusión y alejar el hambre de las ratas. Siempre lo amaba. Siempre era Laura.

Laura levantó los parpados con pesadez y a realidad le colmo la retina en una desprolija sucesión de luces y sombras. El aroma de la asepsia hizo anclar sus sentidos en la innegable y perversa certidumbre de estar viva.

Quiso llorar pero el letargo de los analgésicos y los tranquilizantes circulando por su sangre ahogaron cualquier posibilidad de expresión.

El sueño presiono sus parados que lentamente se dejaron llevar hacia la inconsciencia en donde su mente jugo a la fantasía en donde la esperaba la sensación de Santiago con un espectral abrazo para llevarla al pasado. A la felicidad.

Santiago sentía como la herida le rasgaba la piel al curarse. Tambaleante se incorporo y apoyo la frente en una de las paredes para apagar el ardor febril de su cuerpo. La celda giró ante sus ojos como un amasijo de ladrillos y barrotes.

Olió con repugnancia la decadencia de su cuerpo luego de semanas sin baño. Al llevarse los dedos a través de la cara, la barba y el pelo extremadamente largo le vaciaron el alma de una sola estocada precisa en el punto exacto en que el esgrimista guarda el equilibrio: Había pasado demasiado tiempo. Una sensación de ingravidez y abandono le comprimieron el pecho y acumulando lágrimas en sus ojos. Trato de convencerse. Trato de conservar las esperanzas de que alguien iría a buscarlo.

Para Laura el mundo era un patético cuarto blanco, una suerte de purgatorio carcelario en donde la mantenían sujeta a la cama “por seguridad” y la condenaban a sentir el ardor en las muñecas que le perpetuaban en la mente la impotencia y la ausencia.

Los recuerdos de Santiago aparecían como vagos trozos de un espejo roto en el que no lograba enfocar su imagen a causa de haber perdido la noción del tiempo. Él permanecía allí, joven, valiente, seductor e inalcanzable. A veces podía jurar que lo escuchaba hablarle de esgrima, con pasión y la hacia olvidar las interminables entrevistas de psiquiatras y psicólogos.

Sintió las nauseas navegando en su estomago y pidió ayuda por primera vez en días desesperada por los mareos y el dolor abdominal.

“Estoy loco”, grito Santiago mientras caminaba enérgicamente los cuatro metros de encierro como sí fuese a llegar a algún lugar. El tiempo, eterno, incansable, imposible de medir en días o noches con la sola presencia de un haz de luz proveniente de una lejana claraboya que le brindaba una imagen de libertad que lo encolerizaba.

Se apoyo contra la puerta de la celda y palpo su herida, ahora convertida en un nudo de piel sana que debajo comenzaba a albergar el terrible e incurable tumor del resentimiento y la venganza. Cerró los ojos y pensó en su padre, no era posible que lo dejara allí a merced de la muerte, la locura y las ratas. Se arrodillo y lloro el abandono como un chico. Todos lo habían dejado. Su madre. Sarita. Marcos. Todos menos ella. Todos menos su recuerdo. El recuerdo partido de Laura.

Laura apareciendo de noche para calmar el deseo, acelerar el corazón y cobijar la soledad. Laura apareciendo de día para obligarlo a comer los despojos de un arroz a medio cocer y llevándole a los labios el agua turbia que enfermaba los intestinos pero calmaba la sed. Laura apareciendo como la luz del sol mirado de frente, punzante, absoluta e inalcanzable. Dolorosamente lejana. Fantasmal espejismo que lo torturaba con abstinencia, lacerándole el cuerpo y alma. Laura sobre su boca suspirándole el aliento de la vida.

Santiago no podía evitar llorar y sentir que traicionaba el recuerdo de Laura deseando morir.

Laura estaba sentada ausente en medio de un jardín que le resultaba ajeno y borroso. Mirando sus cicatrices sentía que la muerte la tomaba de las manos y le hablaba de promesas que la seducían con olvido. Sacudía la cabeza y abrazaba su abdomen para apreciar que la vida de Santiago llevaba dos meses viviendo en su vientre.

Había en su mirada colmada de la nube perpetua de la depresión la conmoción de no poder vivir la alegría del embrazo por no lograr vencer el fuerte vacío del amor ausente.

Las cicatrices estaban allí revocando el destino de la muerte, enfrentándola a tener que entregar su existencia por otra que esperaba llegar.

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Santiago ya no sentía nada, era un autómata, un sonámbulo en la rutina de la mala comida, los castigos físicos y el confinamiento. Las ratas seguían pendientes de sus movimientos, pero ya no les temía había logrado ver en ellas una compañía a las que solía darles parte de su comida y divertirse con sus idas, vueltas y maromas.

Dejando de hablar había concentrado sus esfuerzos en mantener el estado físico.

Caminaba. Corría. Hacia flexiones. Cuatro metros le eran suficientes. Había dejado a tras la muerte el deseo de vivir le fluya en las venas. Ahora tenía un objetivo. Podía salir de ese lugar. Iba a salir de ese lugar para cobrarse con sus propias manos la traición. En algún lugar de su mente sabia que solo era una fantasía conjurada, entre la fiebre y la locura, para poder alimentar la supervivencia.

miércoles, abril 25, 2007

UNA HISTORIA DIFERENTE

Parece no existir la forma de sorprender al público que sentado en sus butacas oficia crítico cínico y adivino y es capaz de vaticinar los giros de una trama antes de que corran los títulos al final de una película. Y nos acostumbramos a ver con más frecuencia filmes que rompen el esquema del tiempo o que juegan a ficcionar el documental y a mezclar géneros.

No es el caso de BOBBY, escrita y dirigida por Emilio Estevez. Es una película clásica que narra las pequeñas historias de 22 personajes que por azar o destino están en el Hotel Ambassador la noche en que Robert Kennedy es asesinado. Con un reparto de incomparables, la sencillez con la que se arma la telaraña de la trama que desencadenara en el atentado en la cocina del hotel es precisa y estremecedora.

Bobby, además de una excelente opera prima es el epilogo de una época que termina en tragedia y marca los tiempos que han de venir. Sin caer en la propaganda abunda en las posturas y el alegato. No puede existir una sociedad construida sobre la base de la guerra, Robert Kennedy no podria haber sobrevino para ver a su país convertido en un exportador de violencia.

"Algunos hombres ven las cosas como son y dicen por qué. Yo en cambio, veo cosas que todavía no son y digo, ¿por qué no?"

(Bobby Kennedy)

jueves, abril 05, 2007

PASCUAS AMARGAS

MURÍO EL DOCENTE CARLOS FUENTE ALBA, VÍCTIMA DE LA BRUTAL REPRESIÓN EN LA PROVINCIA DE NEUQUEN.




JUSTICIA

martes, abril 03, 2007

La guerra de la vergüenza y el olvido

No existe forma posible de describir una guerra. La explosión del honor, el dolor de las heridas que no solo están en el cuerpo y la derrota de la muerte. No existen bandos ganadores sino soldados que vuelven para padecer la indiferencia de una sociedad que no sabe como afrontar sus pecados.

Murieron mas ex combatientes de Malvinas que aquellos que perecieron en el conflicto, esta es la muestra más palpable del olvido social y estructural al que los sometimos. Sin dinero, sin trabajo, sin asistencia medica, sin dignidad.

Como pueblo vivamos una guerra idiota y mandamos a los chicos a sufrir el frió lacerante y horrendo de una contienda que jamás podíamos ganar. El gobierno de facto se rindió y precipito su salida del poder. De haber ganado todavía escucharíamos marchas. Pero no solo ellos se rindieron, nosotros como sociedad hicimos lo propio desprotegimos a los héroes que no pidieron luchar, les dimos la espalda y solo somos capaces de recordarlos los 2 de abril.

"El hombre tiene que establecer un final para la guerra. Si no, la guerra establecerá un final para la humanidad". JFK



miércoles, marzo 28, 2007

LA CRITICA DIBUJADA

Después de los atentados del 11 de septiembre del 2001, el gobierno norteamericano promulga en una noche la USA PATRIOT ACT (Ley patriótica), una enmienda que anula derechos civiles fundamentales. Por ejemplo otorga a las agencias de inteligencia el seguimiento del correo electrónico al azar, lo mismo ocurre con las llamadas telefónicas y, entre otras cosas, promueve la detención administrativa de personas cuya etnia se vincule con los grupos “terroristas”.

En el marco de esta situación política la editora de comías MARVEL, lanza CIVIL WAR (Guerra Civil), una saga en la cual los legendarios superhéroes deben someterse a esta ley y revelar tanto sus identidades secretas como a empadronarse e informar sus poderes.

Los héroes se separan, discrepan sobre los alcances de la ley y se forman dos bandos bien definidos: Los pro-empadronamiento y los Contra-Empadronamiento. Entre los aliados al poder se encuentran el Hombre Araña y Iron Man y del otro lado quedan El Capitán América y La Mujer Araña, entre otros.

Pero el 7 de marzo a la salida de las escalinatas del Palacio De Justicia Americano, en donde prestaba declaración por negarse a acatar la USA PATRIOT ACT, es asesinado El Capitán América (66) junto a un cartel en el que reza la palabra “Traidor”.

El superhéroe que reflejaba los valores americanos más clásicos, sobreviviente de la segunda guerra mundial y la guerra fría se supone abatido por un extremista de derecha que no soporta su desobediencia al estado.

Según e editor en jefe de MARVEL, la empresa no desea hacer una declaración política sino “tan solo dejar que la gente piense por si misma”.

La ficción tiene la capacidad de crear universos e historias que reflejen problemas trascendentales para las sociedades modernas. CIVIL WAR es un ejemplo de que el poder de los verdaderos héroes emana de las ideas, las plumas, las ilustraciones y de cada evento fílmico alrededor del mundo.